Archive for the ‘RetroMadrid’ Category

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RetroMadrid entre bambalinas

noviembre 8, 2016

Con esta entrada llegamos a lo que será el episodio final de unas reflexiones enmarcadas en el periodo durante el que RetroMadrid bajó a los infiernos a la espera de ser rescatado si es que de verdad la comunidad tiene interés en ello.

En las pasadas semanas tras consumarse el sueño de un antiguo compañero y amigo en el IFEMA, me dediqué  a analizar errores, aciertos, razones y evolución histórica de un fenómeno. Hubo una ocasión en la que me dijo este antiguo amigo que “por sus frutos les conoceréis”… la verdad es que tiene razón, ya se evidencian los motivos reales por los que vino a la AUIC, especialmente si os leéis los planes a futuro que tiene y el enfoque que le ha dado a esta nueva “retroferia”. Por fortuna nosotros ya vamos por otro camino y confío en que sepa desde su individualismo respetar nuestros fines y apoyarlos como socio de AUIC que dice ser, aunque a tenor de lo escuchado en algunas entrevistas, parece que no, pues ya tiene hasta su proyecto paralelo de museo, lo cual ahora que dejó de ser socio ya es totalmente respetable.

En noviembre de 2013 relataba en “Los muros de mi abadía” lo que era para mi traspasar todo mi peso y experiencia a una persona en la que (por entonces) confiaba plenamente.  Esa entrada actualizada posteriormente contiene una importante declaración de intenciones y la lucha que he emprendido con el apoyo de buenos amigos y leales compañeros:

La marca es de la AUIC y lucharé desde dentro para que siga siendo el emblema de los que estamos aquí por pasión y afición. Espero que pronto otros compañeros resuciten el mismo concepto bajo esa marca que todavía muchos aprecian y que así esos años de esfuerzo depositados en un proyecto en el que creía, tengan continuidad.”

Suena bonito, pero llevarlo a buen puerto es complicado porque estamos en medio de una guerra que va a marcar si RetroMadrid se la quedan los aficionados o al final pesa más el convertirlo en un “megaevento” de corte comercial. De momento se muestra muy acertada mi decisión de 2008, cuando registré la marca para uso y disfrute de los aficionados bajo el marco de una asociación. Pese a esto ha habido no pocos intentos por parte de eventos comerciales de aprovechar el tirón de RetroMadrid para jugar a la confusión y ganar un poco de relevancia ahora que lo “retro” está de moda. La diferencia entre nosotros y ellos, es que cuando pase la moda vamos a seguir en activo, ellos no.

Tras aquella catastrófica RetroMadrid 2014 en la que se rebelaron las peores pulsiones humanas ya reflejadas en “RetroMadrid, una pesadilla hecha realidad”; el resultado ha sido que todo este efecto mariposa fue mucho más allá y se trasladó a los órganos internos de una asociación en la que tanto esfuerzo volqué. Podría escribir mil líneas sobre “teléfonos rotos”, manipulaciones, e intereses en mantener viva una marca porque resulta(ba) para muchos expositores rentable, porque atrae gente y prensa, porque hace que un centro comercial sin clientela atraiga de repente a centenares de personas pero… seamos claros, RetroMadrid NO nació para eso, y en RetroMadrid Days comenzaron a evidenciarse los primeros síntomas de la “retroburbuja”: especulación desmedida, donaciones de sal a cambio de videojuegos, un uso de una marca/evento para vender productos fuera de contexto así como muy poco respeto a los objetivos fundacionales de AUIC y RetroMadrid: la divulgación y la preservación para perseguir un museo de informática.

No me lo veía venir. El desastre de RetroMadrid 2014 me mantuvo ciego y ocupado demasiado tiempo pensando que eran problemas de aforo, fallos de comunicación, falta de energías y un equipo escaso de gente para ese crecimiento. Sin embargo, estos días al repasar esa enorme línea del tiempo de RetroMadrid desde 2008 hasta 2016, he visto algo muy triste y evidente: muchos han venido a hacer de RetroMadrid SU evento o vía para otros objetivos y metas. Aceptaré todas las críticas que puedan llegarme por escribir esto, pero hay constancia cuando vemos “youtubers” de cierta relevancia citándose entre ellos y a sus “fans” para así venir a hacer de nuestro evento su espacio de “postureo”.

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RetroMadrid es un espacio de divulgación y por tanto nos gusta enseñar lo que hacemos al resto del mundo. La endogamia no es buena y he sido de los primeros en demostrar que merecía la pena abrir nuestro “mundillo” a todos, al igual que asumo ahora que ya lo abrimos lo suficiente y toca dar marcha atrás con urgencia. Este tipo de gente no se preocupa en absoluto de apoyar los fundamentales de RetroMadrid, una sola imagen vale más que mil palabras:

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¿Qué futuro le espera a nuestra escena si poco a poco los visitantes vienen solamente a comprar este tipo de material?, ¿qué será de las nuevas producciones para nuestros sistemas de 8/16 bits?, ¿tendrán sentido los libros y revistas que cubren la historia de la informática o las novedades relativas a nuestro mundillo?, ¿servirá de algo todo el trabajo de estos diez años como asociación?

Lo peor de todo es que además este tipo de visitantes mayormente acude sin intención de conocer nuestro entorno. Muchos de ellos viene apelando a la nostalgia y… ¡qué gran error!. NUNCA se ha tratado de eso, en MadriSX & Retro se favoreció un entorno de creación y preservación, jamás de nostalgia, y la prueba es que en sus paredes hubo un nuevo despertar para todos aquellos que se integraban en nuestra familia. Aprovecho para ejemplificar: Azpiri volvió a dibujar portadas de videojuegos, Gominolas se animó a crear de nuevo músicas, Borrocop volvió a retomar por un tiempo su trabajo de grafista, Fernando Sáenz procuró terminar de editar su inédito “Vega Solaris”, y si, es bueno recalcar que los méritos de traernos a muchos de ellos fueron de otras agrupaciones o personas implicadas, no quiero ni nunca he querido colgarme medallas que no son mías, pero la “casa” la pusimos nosotros los del MSX en Madrid y mi esfuerzo en procurar un local año tras año . Así pasó con muchos otros llegados de la teórica “edad de oro del software español” que ahora pasean con alegría por los pasillos de los “retroeventos” y ven por fin reconocida su labor.

Los que conformábamos esa “escena” estábamos en plena lucha contra el tiempo y el olvido y no vivíamos de la nostalgia pues, tal como la música, un buen ordenador o un buen videojuego son atemporales.

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En la foto Daniel Canales, actual presidente de AUIC con ViejuNet en RetroMadrid 2009

Durante RetroMadrid 2009 nos desbordó el crecimiento y le dimos en 2010 un nuevo enfoque orientado a las familias y al público generalista gracias al enorme apoyo de Jesús Fabre y Fernando Sáenz en lo que respecta a la nueva localización, todo esto lo hicimos sin dejar de mantener íntegras nuestras raíces y objetivos. Conseguida como nueva sede “Matadero de Madrid” tras un breve lapso de tiempo en el que una RetroEncounter no exenta de polémica cubrió nuestra baja , regresamos en RetroMadrid FEST 2011 ya como una especie de fenómeno de masas.

Cuando desembarcamos en este nuevo espacio cultural que costó una lucha constante defendiendo nuestro proyecto allá donde íbamos, me encontré con un “Greco” enorme, es decir, un centro cultural a lo grande y por tanto a la medida de nuestras necesidades. La edición de 2012 fue sencillamente brutal, aunque costó concienciar a los expositores que en una jornada no nos daba tiempo a hacer todo así como concienciar a la organización que ya jugábamos en otra liga y había que tomarse esta tarea en serio.

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Entre bambalinas está el verdadero motor de RetroMadrid

Se intuye de lo anterior que teníamos un problema sin solucionar: éramos prácticamente los mismos en 2009 que en 2010 y que en 2012. Aún así seguíamos creciendo y creciendo sin que nosotros pudiéramos hacer nada por remediarlo. Buena parte de la “culpa” residía en las redes sociales y muy especialmente en “Twitter”. Asumo mi error de no haber estado hasta estas semanas atento a ver qué se cocía debido a mis reticencias del pasado con respecto a esta red. Tras empaparme de contenido he descubierto que hay mucha información y es una vía magnífica para tratar de concienciar y entablar contacto directo con gente abierta al diálogo.

2013 fue la antesala del infierno. La revisión de tantísimos “tweets” me ha traído una situación paradójica, y es que después de todo la cosa no salió tan mal en 2014. Sin embargo aunque sólo se hubiese quedado sin entrar una persona, ya bastante grave era lo sucedido. Cometimos bastantes errores que creo sólo remediamos cuando estábamos a merced del océano con el Titanic ya hundido, y es que la errática política de comunicación tenía un factor clave: la falta de coordinador o persona responsable a la sazón de una divergencia de opiniones insalvable mediante un debate sosegado porque teníamos un enorme reguero de marrones por solucionar apenas tres jornadas antes del festival.

Creo (a toro pasado) que aunque hice lo correcto asumiendo las riendas del evento veinte días antes del festival, si que deberíamos haber comunicado públicamente lo sucedido con Adonías para que la gente comprendiera que si ya éramos pocos, encima perdíamos a la persona clave para sobrellevar la ingente tarea pendiente. Otro error por mi parte fue “encubrir” la desidia organizativa que teníamos. Casi todo el comité organizador se limitaba a contemplar la evolución de un proyecto magnífico que a la hora de la verdad era puro humo porque no lo sostenía un equipo de gente, todo se había basado en la “magia” de un individuo que llegada la hora de la verdad desapareció del mundo cerrando incluso su cuenta de Twitter a la vez que incomunicándose, con la lógica preocupación de todos los que habíamos estado con él en el proceso organizativo por la situación que le había llevado a tomar tal decisión.

Los problemas con el sistema de entradas, con las taquillas, con los proveedores, con la electricidad, con los expositores… casi todos eran el fruto de la desatención en muchos aspectos claves. Tuve que meter algo de presión y traté de hacer entender con el máximo cariño posible que no íbamos por buen camino en marzo, pero la verdad es que tenía terror ante la posibilidad de que por un motivo u otro se nos cayese Adonías tal como al final ocurrió en abril de 2014, pues ya anteriormente había dejado todo un mes colgada la organización de RetroMadrid por problemas en la revista Retrogamer y quería ante todo evitar cualquier situación de tensión que favoreciese algo parecido.

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Diseño de entrada para RetroMadrid 2013 de Sergio Modia

Tras tratar en junio de 2014 con ayuda de Gominolas de hacer un balance de daños a la AUIC y evidenciar que (no pudimos contar con Adonías porque no quiso venir a darnos aliento, motivo de mi enfado por entonces) NO estábamos preparados para levantar de nuevo eventos ambiciosos, resultó que precisamente Adonías poco después de abrir tienda con Emere trajo un proyecto bajo el brazo en abril de 2015 para reflotar una especie de “RetroMadrid” y, lo que luego fue RetroMadrid Days trajo unas tristes consecuencias que ya son irresolubles porque, cuesta entenderlo, pero NO estábamos preparados para sacar adelante un evento por el dolor humano y falta de cohesión que causó el desastre de 2014.

Todo esto ha conducido a destapar un odio irracional a la AUIC y RetroMadrid  alimentado por muchísimas mentiras en el camino. Lo fácil es decir que es un conflicto entre partes, lo difícil es asumir que RetroMadrid ha sido víctima de algo más simple que un conflicto; en realidad RetroMadrid ha sido para lo bueno y para lo malo un lugar de reconocimiento y encuentro donde mucha gente ha reactivado sus mejores virtudes y sus peores defectos. Cuando están en juego pasiones, emociones y egos saltan a la palestra muchas cosas, y lamentablemente en situaciones tensas y negativas es difícil evitar que a veces germine lo peor de nosotros, me incluyo.

Simplificar y explicar las razones o circunstancias es complejo pero a la vez sencillo, desmontar falacias nacidas en 2009 sobre RetroMadrid es complejo pero a la vez sencillo. Lo que es más difícil es hacer entender que vivimos una temible retroburbuja que de no identificarse y tratar a tiempo es probable que nos haga retroceder a años pretéritos, complicando y mucho la labor a los que realmente deberían ser protagonistas de esta historia, pues RetroMadrid nació como lugar de encuentro físico con la sana intención de aglutinar esfuerzos en una fecha del año y así dar visibilidad a nuestra escena. Hoy esa función en parte se ha perdido, pese a que sigue siendo (¿seguía?) el lugar favorito de encuentro para mucha gente.

Respecto a RetroMadrid queda mucho trabajo por hacer y estoy convencido de que ya hemos hecho nuestros deberes a la vez que destapado muchas caretas, evidenciando que entre muchos criterios, hay algunos divergentes por completo a nuestro modelo asociativo y no deberían tener cabida en futuras ediciones de RetroMadrid. Costará tiempo hacer entender que RetroMadrid es de una escena de aficionados, no de “youtubers”, famosillos o nostálgicos del píxel. Estoy convencido de que nos llevaremos muchas críticas por devolver nuestros principios a RetroMadrid y que habrá muchos menos visitantes, costará también evitar que nuestro ego y ambición no empujen a que sigamos por una absurda senda de un crecimiento carente de sentido y objetivo. Yo tengo un referente que está ahí delante de nosotros desde poco después de que naciéramos como asociación: RetroAcción. No me preocupa decir que nos hemos equivocado y mucho entre 2013 y 2014 y que ya hemos pagado con creces nuestro error, ahora es el momento de que cambien las tornas.

Debemos demostrar que hemos aprendido la lección y asumir que vamos a perder apoyos en el camino, pero vaya por delante mi convencimiento de que los tiempos que vendrán serán mucho mejores.

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Falacias históricas de RetroMadrid

junio 13, 2016

“Un argumento ad nauseam, o argumentum ad nauseam, es una falacia en la que se argumenta a favor de un enunciado mediante su prolongada reiteración, por una o varias personas. La apelación a este argumento implica que alguna de las partes incita a una discusión superflua para escapar de razonamientos que no se pueden contrarrestar, reiterando aspectos discutidos, explicados y/o refutados con anterioridad.”


Es un buen momento para retomar (tras varias “retroburbujadas”) uno de mis temas favoritos: RetroMadrid.

En tiempos recientes varios foros y canales de “youtube” se han vuelto a reiterar en una falacia nacida en 2009, pero en esta entrada me voy a referir en concreto a este programa:

Por lo pronto sorprende que en un “debate abierto” no participe como invitado alguno de los eventos decanos. Si les incomoda no hace falta que inviten a gente de RetroMadrid, también tienen a RetroEuskal, RetroMañía, RetroMallorca o RetroCoruña que ya tienen recorrido suficiente para opinar con propiedad.

También es llamativo que se aluda al “modelo de negocio RetroMadrid” o un explícito “RetroMadrid: tiendas tiendas tiendas…”. Lo primero porque RetroMadrid NO es un negocio, nunca lo ha sido y salvo que la AUIC decida vender la marca para otros propósitos (tras tentarle, resulta que una persona muy conocida de la “escena” me pidió que le pusiera precio para comprarla, hay evidencia escrita), esta marca seguirá siendo utilizada como un espacio de encuentro de aficionados inclusivo, NO comercial y aglutinador.

Es norma periodística consultar a las partes aludidas, de ese modo se contrasta información y se llega a una conclusión. La gracia es que en esta “retroburbuja” está de moda escuchar a nuestros “amigos” y lo que digan los “enemigos” nos la trae al pairo. En ese caso lo mejor es no poner en marcha debates sesgados como ha sido el caso y buscarle otro nombre, pues no fue más que un programa de opinión, y como tal habría sido totalmente respetable.

No me voy a enrollar dando razones, es que todo es tan simple como que la AUIC ha publicado en 2013 y 2014 las cuentas del evento RetroMadrid detallando las partidas de gastos reales y ha transmitido siempre sus “interioridades”. No todas las asociaciones (o foros) hacen estos ejercicios de transparencia informativa ni dejan varias formas de contacto a mano de todo el mundo para consultar cualquier asunto.

En lo relativo a las tiendas voy a comparar dos eventos: RetroMadrid 2014 y RetroPolis 2016, para evidenciar que lo de “sólo hay tiendas en RetroMadrid” es otra falacia, veamos:

  • RetroMadrid -> 25 tiendas, 37 expositores de la escena (algunos tienen venta).
  • RetroPolis -> 13 tiendas, 10 expositores de la escena (algunos tienen venta).

No hace falta ser muy hábil con las matemáticas para evidenciar que porcentualmente incluso una de las ediciones  de RetroMadrid con más tiendas de la historia sigue teniendo mayoría de expositores de los que consideramos “escena”. ¿Qué rasero se aplica entonces en el debate “abierto”?, pues el de la falacia “ad nauseam”, y es que de tanto repetir una mentira esta se termina convirtiendo en verdad.

Dispararé a alguien en concreto: jojo073 , que como pronto se dará por aludido tendrá la ocasión de exponer su punto de vista en Twitter, en este mismo blog o donde lo desee. Antes de opinar hay que informarse.

Un detalle muy curioso, ¿sabíais que en 2010 no hubo una sola tienda?…

En definitiva, RetroMadrid no es diferente en su concepción de RetroSevilla o RetroFerrol, es simple y llanamente un evento de aficionados que ha crecido demasiado. Este crecimiento ha sido mal gestionado y al final terminó por implosionar causando en ese proceso graves daños colaterales.

Respecto a eso de que “las tiendas no pagan nada porque demandarían un servicio” en RetroPolis o que apenas se les cobra en RetroSevilla “y si ganan 3, 4, 5 o 6.000 € da igual” y quedarse tan agusto, seré franco: es un gravísimo error. Las tiendas deben tener en cuenta que están en eventos sin ánimo de lucro organizados en su mayoría por asociaciones y por tanto DEBEN colaborar de alguna forma porque se benefician monetariamente del esfuerzo desinteresado de mucha gente que voluntariamente les ha dado cabida en un evento. Que paguen 10 o 100 allá cada uno con su conciencia.

Con esto termino, si alguien desea un buen debate basado en argumentos y no falacias, estoy en lo personal completamente abierto a ello. Conozco de primerísima mano todo lo que se ha llevado por delante lo que antaño era un fantástico lugar de encuentro de aficionados (en la web de RetroMadrid hay sobrada información) y me agradaría que la gente no se limitase siempre a creer lo primero que escuchan o leen.

(NOTA: A fecha 10/11/2016 ninguno de los que conforman en la actualidad la organización de RetroMadrid ha podido acudir pese a que se intentó cerrar por correo electrónico una cita con el programa “Amiga Wave” tras un ofrecimiento vía Twitter).

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RetroMadrid, el valor del encuentro físico

abril 6, 2016

“Mas tarde, Manuel y yo nos conocimos en persona (que eso no ocurrió hasta marzo de 2013) volvimos a retomar el proyecto… ¡hasta ahora!”
(Extracto de la entrevista a los creadores de La Abadía del Crimen Extensum en ZX Devs).

Vivo una etapa reflexiva tras el desastre de RetroMadrid 2014 en la que he ido observando el fuerte componente histórico que pueden tener nuestros errores y aciertos. Los errores se deben criticar, pero también los aciertos deben ser justamente reconocidos. En 2002 empecé a trabajar el cambio de mentalidad que los tiempos requerían pero que nadie se decidía a impulsar.

Os copio un extracto del webzine Matranet donde me dirigía a S*T*A*R en relación a MadriSX 2002:
para que te hagas una idea, aunque de forma sutil, estoy pretendiendo que poco a poco tengan cabida otros sistemas “retroinformáticos”, sin descartar a nadie, de hecho en muchas revistas MadriSX se ha anunciado como un salón de retroinformática”.

Injustamente esa MadriSX 2002 al final terminó siendo mundialmente conocida por el pateamiento de un Spectrum +2 (fabricado por Amstrad) y me hizo dar marcha atrás temporalmente en todo lo relativo a “MadriSX & Retro”, pues por entonces ya tenía en mente iniciarlo cuanto antes. Los usuarios de MSX causantes de tamaño despropósito se ampararon en el anonimato (ver foto del fanzine SD MeSXes) salvo una persona cuyo gesto le honra y que si habló públicamente del tema dando la cara. En cualquier caso no es mi intención valorar el hecho en si, sino sus consecuencias.

sin-tituloEl número 16 del Club Mesxes aclaraba la autoría del pateamiento.

Tras lo sucedido con el “pateamiento” hubo una crítica feroz procedente de muchos grupos de “Spectrum” hacia la organización específicamente. Pese a que la organización hizo un pequeño comunicado (ver últimos párrafos) al respecto posicionándose claramente en contra. Nada de eso sirvió pues les resultaba muy liviana y no condenaba los hechos (¡ni que hubiera sido un atentado terrorista!). La parte positiva también la conocemos: MadriSX se hizo conocida en el mundillo y eso favoreció que fuera el espacio que se prestó para acoger a todos los aficionados que en grupos de “news” solían vivir su afición sin conocer al resto de colectivos.

Lo increíble es que todavía hoy ¡tras pasar más de 14 años! aún siguen muchos abiertamente contrariados por lo ocurrido, pero lo peor es que me responsabilizan por el desaguisado. Queda claro que en buena parte todo esto viene derivado de no haber prohibido como organización el pateamiento. Además el artículo oficial incluía la descarga de varias fotos de tan triste acontecimiento que como es lógico se prestaban a ser interpretadas.

Es importante aclarar que les dije a los que promovieron la compra y posterior destrozo (pues fueron preguntando a casi todos los asistentes si querían colaborar) que dentro del recinto ni hablar de destrozar un Spectrum y que si al final recaudaban lo necesario se fuesen a la calle, y así se hizo, de ahí las pruebas gráficas.

A día de hoy todavía resuena el famoso pateamiento, hecho cuya gravedad es muy opinable y daría para un buen debate centrándonos en las argumentaciones de los mismísimos puristas de Spectrum y el valor que tiene un +2 para ellos. Hay sin duda mucha hipocresía y un “rasgarse las vestiduras” en torno a este asunto que se utilizó claramente como “arma política”… si, desgraciadamente hay demasiada política en el “mundillo retro”, diría yo que muy por encima de la media de otras aficiones.

Tampoco debo olvidar mi desastroso error de 2007. Pese a todo, estos acontecimientos no impidieron que AUIC y consecuentemente RetroMadrid naciesen, creciesen y finalmente fueran referentes para muchas otras agrupaciones y eventos “retroinformáticos”. Lo realmente importante en la vida es aprender de los errores y afrontarlos, lo contrario supondría no volver a emprender proyectos.

Cuando he leído la entrevista a Daniel Celemín y Manuel Pazos me ha venido de nuevo a la cabeza la “retroburbuja” a la que aludía hace un tiempo. Nuestra afición se sostiene sobre unos pilares cada día más debilitados y fragmentados, que sin embargo no impiden que haya decenas de iniciativas que salen adelante por motivos casi irracionales, pasionales diría yo si nos circunscribimos a los resultados de ventas/descargas que se obtienen. La entrevista lo hace evidente, y es que se deduce que este “remake” de “La Abadía del Crimen” no tiene más explicación que hacer real un sueño realmente loco, maravillosamente loco todo hay que decirlo 🙂

¿Manuel Pazos no ha estado envuelto en polémicas?, ¡pues claro que lo estuvo!, pero lo realmente  importante es que ha seguido en activo y creo que con ello ganamos TODOS. Esta debería ser la motivación para un aficionado, por eso resulta especialmente descorazonador cuando la cancelación de RetroMadrid llega a generar alegría o mofa entre presuntos aficionados que así lo manifiestan en foros con empatía bajo cero. Si fuera por ellos RetroMadrid desaparecería, afortunadamente lo que importa es la mayoría.

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¿Y qué tienen que ver las líneas que inician este artículo con todo esto?, ¿qué ocurría en marzo de 2013?. Los más avispados recordarán que en esas fechas tenía lugar RetroMadrid 2013 y se hacía un justo homenaje al videojuego del cual se ha hecho el “remake” y también a las mujeres pioneras en la programación entre otras muchas exposiciones y actividades.

RetroMadrid, ese espacio todavía moribundo, ha dado como fruto muchos encuentros físicos y personales que han producido el nacimiento de sinergias que en algunos casos se han materializado en proyectos como el que nos ocupa.

Como ideólogo y principal impulsor de RetroMadrid hasta el año 2013 no pienso cejar en el empeño de que este espacio tenga su justo lugar en la historia del fenómeno “retroinformático” que hemos vivido en España.

A RetroMadrid se le debe mucho desde la comunidad de aficionados y, precisamente es por esto muy triste la gran cantidad de comentarios que algunos de esos aficionados lanzan a menudo como si ya fueran un “mantra”. Destaca por ejemplo el “afan lucrativo”, que “RetroMadrid es fácil de organizar”, y “si no lo organizáis quitaros de en medio que lo hagan otros”.

De todo ello puedo dar una respuesta bien hilada: si el afán fuese lucrativo se habría seguido organizando a buen seguro (a más entradas vendidas más pasta entra); si fuera fácil de organizar los miembros de su organización no habrían perdido amistades, tiempo (muchísimo) ni sufrido taquicardias, berrinches o depresiones cuando las cosas han empezado a ir mal; y es importante reseñar que hace tiempo que los pioneros de su organización nos quitamos de en medio esperando ese necesario relevo que nunca parece llegar.

El relevo al final NO llegó en 2014. En 2015 hubo una explosión interna por intentar resucitar a destiempo un monstruo y en 2016 ni ha merecido la pena intentarlo para evitar que este monstruo se llevé a más gente por delante.

¿Profesionalizar?, esa es la famosa palabra que aparece decenas de veces como la panacea, pero no lo es. Profesionalizar un evento de estas características es inviable si lo que se quiere es preservar su espíritu de aficionado y afán divulgativo para no convertirlo en una feria más dedicada a atraer un público masificado. El símil perfecto sería organizar una boda que, si bien es cierto que siempre se deja en manos de profesionales, no es menos cierto que pese a todo consume muchísimo tiempo la toma de decisiones de toda clase, por tanto la profesionalización no quitaría nunca el enorme trabajo que conlleva gestionar los contenidos de un festival de referencia y encima el dinero se lo llevarían empresas con ánimo de lucro.

Desde mi punto de vista RetroMadrid merece la oportunidad de regresar renovada y con nuevas energías, pero los milagros no existen y la comunidad de aficionados debe apoyar sin fisuras el resurgir de RetroMadrid, esto es algo que no se consigue con simple apoyo moral (sin duda importante), hay que dar un paso más y apoyar físicamente su celebración para que de verdad un nuevo equipo de gente poco a poco coja las riendas de este evento y consiga que el tiempo no entierre tantos años de esfuerzo como inevitablemente ocurrirá si seguimos por el camino actual.

A mi personalmente me duele muchísimo más que a nadie lo ocurrido. He depositado más de media vida y miles de horas de mi tiempo libre en impulsar y hacer realidad RetroMadrid para dar visibilidad a nuestra afición y, estoy seguro de que podría haberlo hecho muchísimo mejor y cometer menos errores, pero lo realmente importante en la vida es ser leal, honesto y construir proyectos inclusivos que sobrevivan por encima de las diferencias y la diversidad que en realidad enriquecen nuestro mundillo.

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RetroMadrid, una pesadilla hecha realidad

octubre 30, 2014

yonotengonpiÉrase una vez que se era un lugar repleto de ilusión, endorfinas pixeladas cargadas de emociones yuxtapuestas que contravenían el difícil equilibrio de una jungla sin igual. Era un lugar encantado, misterioso, quizás algo endogámico pero a la vez abierto a que cada vez más gente compartiese un espacio de celebración, un espacio de afición y divertimento derramado por todos los poros de las paredes que nos acogían. Ese lugar era venerado y admirado, imitado en lo posible hasta inundar toda la geografía de una península llamada Iberia.

Sin embargo, el monstruo había crecido y su principal responsable empezó a renegar de la obra que, deformada por los acontecimientos , se convertía en un lugar en el que se expresaban con cada vez más intensidad las malas vibraciones que la humanidad soporta en esta histeria colectiva llamada crisis. La catarsis llegó el 26 de abril de 2014 y las más bajas pasiones no respetaron a ninguno de los artífices de ese encantador lugar otrora conocido como RetroMadrid.

La convulsión no entendía de personas ni de emociones, sólo sabía de necesidades y egos. Era la máxima expresión de la primera persona del singular que ganaba en adeptos y videntes cual espuma contaminante, tanto es así que en esa frenética emisión de bajezas morales, todo se soliviantaba hasta hacer perder a RetroMadrid cualquier atisbo de lo que era hasta entonces. En ese momento ellos ganaban por goleada. Homenajes pretéritos perdían posiciones entre la malicia de aquellos que nunca supieron ni quisieron entender.

Con la efervescencia del rápido y fugaz devenir de la apisonadora que impedía a sus artífices ejecutar la magia prevista, todo se reducía a tratar de salvar lo poco quedaba de esa jungla catódica que silenciosa observaba los alrededores. La jungla se había convertido en un caos engendrado al albor de las circunstancias políticas que habían decidido condenar a la cultura madrileña porque una negligente torpeza derivó en unos trágicos acontecimientos que en nada tenían que ver con RetroMadrid y que, cual “efecto mariposa”, terminaron por desatar la tormenta perfecta eslabón por eslabón y sin que la orquesta de RetroMadrid pudiese afinar las cuerdas, pues antes de, siquiera sacar los instrumentos, todo se vino abajo sin dar tiempo de reacción a unos maravillosos personajes que hasta entonces soñaban con hacer de este mundo un lugar mejor… RetroMadrid era su instrumento.

La injusticia corre a borbotones mientras la corrupción inunda los resortes del poder. Nuestra jungla no es ajena a este destrozo social causado por esos mecanismos de avaricia y codicia ante la que muchos ya hemos dicho basta. Mientras tanto nos limitamos a esperar a que este cáncer termine por fulminarnos y así, de la muerte, nazca otra sociedad diferente en la que gracias a su genoma no haya posibilidad de que el mismo cáncer se reproduzca de nuevo.

Los cimientos de RetroMadrid son más profundos de lo que muchos (en la ignorancia que les da el no querer informarse) pensaríais.

Apenas ha habido reconocimiento a tantos años de lucha de un grupo de aficionados hoy presente en casi todas las ediciones. Todos ellos forjaron en 1995 un lugar de encuentro para aficionados del MSX  que posteriormente ha ido dando forma a la RetroMadrid actual. Este lugar nace del aficionado y esa ha sido su gran virtud hasta ahora, por más que en la ignorancia alguno crea que su organización es un conjunto de asalariados con ganas de amasar fortuna… no, si alguien ha ganado dinero no hemos sido precisamente nosotros que desde la primera edición pusimos dinero de nuestro bolsillos para hacer realidad este sueño y así ha sido hasta ahora.

Quizás debería expresarme en primera persona, pero hablo en plural porque desde el minuto uno puse mi conocida vehemencia para así compartirlo todo, desde las primeras risas hasta las últimas decepciones.

El año que viene, la semilla que puso en marcha esta revolución cumple 20 años. Os animo a que preguntéis a vuestros colegas de afición en qué momento volvieron a interesarse y recuperar recuerdos que creían olvidados… quizás, y sólo digo: quizás, todo este esfuerzo haya tenido que ver.

Mucho antes de este “boom retro” ya estábamos dando caña a nuestros sistemas obsoletos en RUs, “parties” o simples quedadas en casas particulares. Sólo nos faltaba visibilidad.

Nunca dimos por muertos nuestros sistemas por más que la industria luchó por enterrarlos. Ahora sorpresivamente cuando esto se convierte en fenómeno de masas resurge la codicia, la especulación y el oportunismo.

No es pecado que alguien quiera vivir de esto con honradez, tampoco pasa nada si alguien busca la notoriedad o una fama que dura tres días… lo que si es pecado es desentenderse del alma de aficionado, porque sin ella estaremos condenados de nuevo al ostracismo, condenados a que pasada esta “retroburbuja” no tengamos ni espacios en los que celebrar nuestra afición o que, manipulados por las circunstancias, acabemos siendo un simple y caro mercadillo despojado de todo disfrute y conocimiento… ¿queremos ver a nuestras joyas de 8 bits convertidas en sucia mercancía?, yo por lo menos reniego de ello. Mi deseo como aficionado es trasladar a las nuevas generaciones el mismo afán de conocer, profundizar y amar las tecnologías que albergan entretenimiento, ciencia y emoción.

He reflexionado durante muchos meses y por una vez no hago como antaño, cuando escribía en caliente terminada una MadriSX en plan bipolar: “o todo bien o todo mal”, no, en esta entrada la literatura ha dejado paso a mis líneas directas y expresivas de que también en nuestro “mundillo” es preciso madurar de una vez y regenerarnos antes de que la vorágine nos queme. Creer inocentemente que “otros” vendrán a mantener viva la llama es  un terrible error.

Sin nosotros:  entusiastas que a la vez son programadores, escritores, periodistas, jugones, músicos, organizadores, productores… repito: sin nosotros  el mal llamado “boom retro” no tiene futuro.  Nuestra misión es conseguir que esa visibilidad ahora tenga continuidad y apoyo de la industria e instituciones públicas; sin ese apoyo y esa visión histórica, es indudable que el fenómeno morirá porque sus artífices terminarán cansados de repetir machaconamente la misma melodía para que luego un vídeo repleto de insultos llegue a tener por momentos más visitas y valor que el sentido homenaje a un grandísimo genio de la programación como Paco Menéndez.

Aquí os dejo mi reflexión…

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Los muros de mi Abadía…

noviembre 8, 2013

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Hace ya exactamente ocho meses tenía lugar RetroMadrid 2013… no se por qué, pero me ha dado por pensar en fechas y resulta que en estos días de un noviembre, hace ya 14 años, nos dejaba Paco Menéndez… Es increíble, porque ni tan siquiera ha pasado un mes desde que otro de los grandes: Javier Cano, también decidía partir. Así que no se me ha ocurrido otra cosa que escribir una nueva entrada durante este gris y tristón día madrileño para así sacar a la luz mis impresiones respecto al homenaje que tuvo lugar en RetroMadrid 2013 a la “Abadía del Crimen”.

Tengo mucho que agradecer a la familia de Paco por su presencia, emotiva y grandiosa, a Juan Delcán por su vídeo, que nos dejó con el corazón en un puño. La familia de Juan, que también estuvo presente dejando claro que para ellos Paco era más que un amigo, es más, Juan y Paco eran prácticamente hermanos y así se veía reflejado en los rostros de todos los familiares, algunos de ellos ni tan siquiera pudieron conocer a Paco en vida, y, sin embargo, cuando Juan Delcán frente al espejo nos abrió las puertas de los muros de Paco Menéndez, empezaron unos minutos sobrecogedores, y es que tal y como relataban algunos visitantes de RetroMadrid, yo también sentía una extrañísima sensación de conocer a Paco, su mirada turbadora y profunda nos transmitía la grandeza que sólo puede tener alguien que ha creado de la nada, todo un lugar en el que vivir una aventura.

Manuel Pazos, Antonio Giner y Jaume Esteve, a los que agradezco enormemente su apoyo, han sido los que me fueron ayudando a recorrer un camino muy difícil hasta rendir el justo y merecidísimo homenaje a Paco y Juan. No en vano habían pasado dos largos años desde que en RetroMadrid FEST 2011 Giner y Pazos sacasen a la luz en su conferencia “Detrás de los Muros de la Abadía del Crimen” un montón de detalles que revelaban la grandiosidad de la obra de estos dos prácticamente adolescentes, que en 1987 fué publicada para deleite de los muchos jugones de la época. Para hacer realidad el homenaje hubo que salvar muchos obstáculos, pero sin duda ayudaron los “remakes” del videojuego, el libro “Ocho Quilates” y muchos, creedme, muchos pasos previos, que finalmente hicieron posible esos maravillosos minutos del 10 de marzo de 2013.

Christian con su estupendo montaje y Jesús Fabre terminaron por rematar la faena con el impresionante vídeo del homenaje en RetroMadrid 2013.

La guinda desde luego la puso Adonías sabiendo dirigir tan delicado acontecimiento, porque no era una tarea precisamente sencilla tener en frente a todos los familiares; familiares que, debo decir, conocían muy bien a “su Paco”, pero nosotros, y me refiero con esto a todos los jugones de los 80, fuimos realmente reveladores, dimos valor a la obra de Paco y Juan, porque la familia hasta estos años no ha sido realmente consciente de la trascendencia que este videojuego tenía, es por ello que nuestros aplausos pusieron en su sitio a tan preciado videojuego.

Desplazándome a un plano más personal quiero reseñar que aquel día era para mi uno de los más importantes de mi vida, no era una sola razón, eran muchas: para empezar la “Abadía del Crimen” representó en mi infancia (tenía 9 años cuando lo empecé a jugar) una amistad con una compañera de clase que tenía un Amstrad. En esas fechas ya tan lejanas, acompañado de mi querido MSX aprendí que un videojuego podía ser un motivo de evasión, hasta entonces no había disfrutado de una experiencia semejante. Alejandra y yo dedicamos largas conversaciones de recreo a intercambiar datos, investigaciones, información e incluso mapas de Micromanía. El paso del tiempo finalmente nos separó, pero nunca olvidaré aquellos meses tan especiales en los que un simple videojuego se convirtió en el protagonista de nuestras vidas.

La segunda razón es RetroMadrid. Este ahora festival ha sido en mi vida un motivo de amor desmedido, casi obsesivo diría yo, como bien reflejado queda en este blog. RetroMadrid me ha costado literalmente un buen puesto de trabajo, es por ello que a finales de 2012 ya era plenamente consciente de que había pagado un precio demasiado elevado por llevar RetroMadrid a unas cotas imposibles de soñar en 1995, cuando empezó toda esta historia. Sentía que todo esto ya se escapaba un poco de mi control, y siendo como soy una persona muy detallista, entendía que tenía que pasar etapa, dejar cuanto antes a mi “hijo” ser mayor de edad, que se vaya con otras mozas a disfrutar de la vida, y eso hice, en RetroMadrid 2013 ya estaba la decisión tomada: si o si iba a dejar la tarea de llevar a buen puerto este difícil proyecto, precisamente porque ya era consciente como nadie de que para que RetroMadrid siga adelante, necesita una libertad que yo no puedo darle, quizás por eso hoy,  ya celebrándose la “RetroMadrid Games Week”, ha sido el momento para soltar estas líneas, ya que considero que he dejado el barco en buenas manos, y por si alguien no lo sabe, esas manos son las del que presentaba el acto de homenaje a “La Abadía del Crimen”, mi buen amigo y compañero Adonías*.

La “Abadía del Crimen” es un buen reflejo de mi vida, tal cual Fray Guillermo, durante las labores de organización casi siempre tenía a un “Adso” a mi lado. Digamos que desde aquellas míticas MadriSX, pasando por las MadriSX & Retro y las actuales RetroMadrid, muchas manos derechas han estado conmigo y muchas de ellas ya les iba transmitiendo mi deseo de soltar lastre, pero, sólo el que vive el día a día de una RetroMadrid sabe realmente lo duro e intenso que es el trabajo, y lo peor es que año tras año mis “Adso” veían el percal y decidían seguir su vida, lo cual es muy respetable, por eso ha sido toda una suerte que Adonías haya cogido el timón, porque en caso contrario, estoy convencido de que este bonito festival habría naufragado*.

Soy inmensamente feliz de poder escribir estas líneas, y es que dijo Paco Menéndez que prefería el reconocimiento al dinero, y precisamente comparto con él en que no existe dinero que pague el esfuerzo dedicado a una RetroMadrid. Mi “salario” siempre han sido los agradecimientos de los amigos y visitantes, pero, destaco especialmente que los que realmente me han hecho seguir adelante son mis compañeros, tantos que prefiero emplazaros a ver los vídeos de los créditos de las diferentes ediciones para que entendáis que la labor que dedicamos los organizadores de eventos es vital para que muchos de vosotros, productores, programadores, expositores y demás, tengáis ese espacio bien merecido en el que al menos una vez al año compartimos una afición, ha costado madurarla y llevarla al bonito estadio en que se encuentra ahora, repleta de actividad que cuando empecé con esto parecía que nunca iba a llegar, pero ha llegado, por eso ahora toca cuidar mucho los frutos.

Espero que Paco, esté donde esté, sepa que siempre he reconocido su trabajo, por eso él y su compañero/amigo/hermano Juán bien merecían que el espacio de mis amores fuera el marco perfecto para esa deuda pendiente que tenía la sociedad con ambos autores, ya que España es un país en el que la genialidad rara vez es premiada, bien lo sabe Paco Suarez, que con pocas palabras transmitió (no sin algunos nervios) lo que era Paco en Ópera Soft. Tristemente no pudieron venir de “Made in Spain”, pero se que ellos también vivieron este homenaje desde sus respectivos lugares.

Para terminar os quiero pegar el texto íntegro y original que tuve la fortuna de leer a las familias de Paco y Juán aquel 10 de marzo, momentos en los que mis brazos apenas podían sostener el papel de tantas emociones que estaba viviendo, era sin duda la mejor forma de cerrar mi etapa en RetroMadrid, es por eso que hoy quiero compartirlo con vosotros:

“Hoy es probablemente uno de los días más importantes de mi vida. He soñado durante años tener la ocasión de rendir homenaje a este videojuego que me tuvo una noche sin dormir cuando con 9 años lo conseguí por 100 pesetas en el Rastro de Madrid. Era una cinta de Mr.Chip ni más ni menos, pero no ponía de qué sistema era pues no venía con caja…

Recuerdo haber llegado a casa con la intuición de aquello era un juego para MSX. No pude resistir al hechizo de ese nombre y el color amarillo casi chillón de la cinta, pero lo cierto es que nadie más que yo hubiera dado un duro por esa cinta, y menos si estaba sin caja y expuesta a las inclemencias del Rastro madrileño, repleto de manos que por aquel entonces manoseaban todas las cintas habidas y por haber.

Una vez en casa y sin parar a cenar encendí el MSX y puse el consabido “RUN CAS:”, y el sonido no pudo ser más prometedor, era, efectivamente, la genuina onda cuadrada de ese sistema por el que ya sentía predilección, no por ser mejor o peor, simplemente era mi sistema. El “Found: ABADIA” siguió a una sucesión interminable de minutos y nervios por si aquello fallaba, pero no, cuando se detuvo la cinta, comenzó un sonido a brotar de lo más profundo del PSG de mi ordenador… el sonido y la mano que iba pasando hoja a hoja un pergamino en la lejana Abadía de Melk, hacían de ese lugar un sitio remoto y apasionante.

El cassete inició de nuevo su marcha con otra interminable carga, a los 10 minutos por fin comenzó el código máquina a cambiar para siempre los circuitos de mi MSX. La pantalla descubrió un escenario que parecía de ensueño, y, a mi lado, aparecía el que para entonces sería mi más fiel compañero: Adso (esta RetroMadrid he aprendido a escribirlo bien), los primeros pasos demostraron mi torpeza, aquellas regañinas del Abad me tensaron y cabrearon hasta conseguir diluir mi personalidad en el propio videojuego. Las horas del reloj dejaron de ser las mismas y la noche transcurrió hasta el amanecer mientras “La Abadía del Crimen” poco a poco se convertía en mi nueva morada.

Debo reconocer mi error por no haber sido suficientemente paciente como para terminar el juego, pero los años pasaron y mi vida cambió mucho. Mi amiga Alejandra, que jugaba a la versión de Amstrad cuando ambos éramos compañeros de EGB, si consiguió desentrañar su misterio. Ella me dijo que lo hizo gracias a una guía, pero me equivoqué al fotocopiar dos veces la misma cara y, creedme, no fuí capaz de llegar más allá del 70%. Pese a todo mi felicidad iba en aumento cada vez que lograba llegar más y más lejos. Por eso, cuando Manuel Pazos me propuso llevar una charla al RetroMadrid FEST en 2011, no tuve la menor duda sobre su nombre: “Detrás de los muros de la Abadía del Crimen”.

Esos muros no me descubrieron a sus autores: ellos estaban demasiado escondidos como para localizarles. Sin embargo, tan pronto pude conocer toda la historia humana que hay detrás de este puñado de pixels y líneas de ensamblador, tan pronto como esta RetroMadrid de mis amores rescató a los culpables de que hoy estemos aquí, tan pronto como pude ver a Paco y Juán, supe que se merecían estos minutos que desde aquí toda la comunidad les brinda, porque ellos han hecho de un videojuego algo más que un momento de entretenimiento, han llegado a crear un icono, una obra de arte que, los afortunados como yo, conservamos con un cariño inigualable.

Hoy mi cinta de Mr. Chip vale más que todo el dinero que han ganado los que nos han metido en esta maldita crisis, hoy este videojuego representa un valor que no se paga en dinero, no, se paga con nuestro cariño y reconocimiento, queridas familias de Paco y Juán, estad orgullosos de ellos porque somos muchos los que sin “La Abadía del Crimen” no habríamos tenido la oportunidad de pasar una noche en vela en la que las horas fueron días y las paredes de nuestros dormitorios pasaron a ser tan fríos y húmedos como los de aquella lejana, misteriosa y maravillosa Abadía de Melk… MUCHAS GRACIAS”.



* (15/09/2015) No quiero dedicar muchas palabras a los tristes acontecimientos de 2014 en los que RetroMadrid dejó de ser una extensión de mi alma de forma irreversible. 

Pervertido en su concepto y “utilizado” para fines que no eran los que yo puse en sus pilares, RetroMadrid abandonó por completo su sentido vital y se difuminó  para siempre tras la genial e inolvidable MadriSX 2015 y la que, en lo personal, fue una trágica RetroMadrid Days 2015.

Siento ser duro y crítico, pero se han pervertido tantos principios de RetroMadrid en los últimos tiempos que tras cerrar un ciclo de 20 años he dejado para siempre en manos de otros la responsabilidad de continuar con el proyecto, ya sin medias tintas y sin que por mi parte vaya a existir intención alguna de prolongar la vida de “un hijo” que vi morir ahogado en abril de 2014 por el abandono e insensatez de alguien que tenía por amigo hasta que traicionó por completo mi confianza.

La marca es de la AUIC y lucharé desde dentro para que siga siendo el emblema de los que estamos aquí por pasión y afición. Espero que pronto otros compañeros resuciten el mismo concepto bajo esa marca que todavía muchos aprecian y que así esos años de esfuerzo depositados en un proyecto en el que creía, tengan continuidad.

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RetroMadrid, la historia de un sueño hecho realidad (Final)

julio 16, 2010

Terminamos este recorrido histórico alrededor de una feria que quiso hacerse mayor, y que al final por el empeño de muchos terminó por ser lo que todos soñábamos.

RetroMadrid 2010 fue por mi parte una mezcla de reto personal, profesional, vital, y de aficionado, quería ante todo dar una lección a toda una sociedad de que trabajando juntos si se puede, y vaya si se pudo. Pero este milagro no habría sido posible sin la aparición de personas muy determinantes a lo largo de las diferentes ediciones, algunos ya han aparecido en las diferentes entradas de esta narración, otros están perfectamente reflejados en este enlace que creo muy importante visitar:

Créditos RetroMadrid 2010

Quizás haya podido dar la impresión de ser el típico personaje con síndrome “centro del universo”, como si la feria girase en torno a mi persona, soy consciente de ello, pero nada más lejos de la realidad, porque esta percepción  deja de tener  sentido si los que habéis ido a las diferentes ediciones juzgais lo que sabíais de mi, y lo que sabéis ahora, probablemente os hayáis llevado una sorpresa porque quizás pensabais que yo ahí no pintaba mucho, y es que literalmente renuncié a mi personalidad con tal de dar forma a este sueño, todo porque me sentía culpable de cualquier problema o error que se producía en la feria, y una forma de “armadura” es precisamente intentando esconderse de la notoriedad.

Es ahora cuando disfruto de lo que he hecho nacer con tanto esfuerzo, y además me recreo en esa feria del 13 de marzo de 2010, y me doy cuenta de que para mi el 13 ha sido un número precioso, porque 13 personas fundaron la AUIC, porque un 13 me llegó la notificación de la inscripción legal de la misma, porque un 13 me hicieron indefinido en mi trabajo actual, porque 13 plantas tenía el edificio donde vivían mis padres, el 13 nos ha acompañado a la AUIC en infinidad de ocasiones y todo lo que parecía malo ha terminado por crear una piña en torno a unas siglas.

Voy a echar la vista atrás, quiero volver a mis 29 años, era viernes 13 de 2009 cuando sin motivación ya veía realizable la feria de 2009, incluso la semana previa seguía sin tener claro si se produciría el “efecto RetroMadrid”, pero se produjo, sabía que la feria era clave para salvarme y salvar la AUIC, todo terminó por adquirir sentido cuando esa noche íbamos a cenar y percibía por primera vez algo de reconocimiento a tanto esfuerzo dedicado a lo largo de tantos años, sobre todo cuando las caras que en tiempo no me miraban con buenos ojos, ahora sonreían, ese día fue un titánico esfuerzo en medio del calor y el agobio de 1.200 personas hacinadas en un centro cultural sin capacidad para una feria que se desmadraba.

Por la noche tras la cena de hermandad una persona me dio un abrazo cuando se marchaba, era un abrazo sentido que me subió el ánimo, un abrazo fruto de la magia que esa persona había vivido a lo largo de todo un día, eso me reportó que algo estaría haciendo bien si la gente era feliz con esa unificación de esfuerzos en una fecha del año, esa persona era Jesús Fabre, un gran compañero al que le debo mucho más que un simple agradecimiento.

RetroMadrid 2010 comenzó tras ese abrazo, tras esos cánticos de que nos íbamos al IFEMA, tras esas sonrisas y alegrías compartidas, veía que por fin había triunfado el sentido de equipo, el sentido de pertenencia a algo grande, un grupo de gente motivada que apagó los problemas que pese a todo surgieron en 2009, y es que el éxito de esta feria produjo un efecto nunca antes visto, ya que a pesar de muchos desagradables incidentes, como la desaparición de “Marcianitos”, agrupación que había dado vida a esta feria casi apagada, o los comentarios desagradables de los mismos de siempre, pues ya no importaba, eramos más y queríamos triunfar.

La fuerza de esta feria fue el principal argumento para rematar un “dossier” de la feria y a través de Fernando Saenz presentarlo en la Facultad de Informática, afortunadamente dio resultado y aceptaron acogernos, así que el primer gran paso estaba dado, que era tener localización para la feria. Pese a todo intenté ir preparando el “terreno” para ubicaciones alternativas, como el “Matadero” o “La Casa Encendida”, sin mucho éxito por cierto.

El secreto de esta feria de 2010 se gestó en DNX el 27 de junio de 2009, el equipo organizativo empezaba a ser un grupo de gente cohesionada y César Astudillo aplicó una metodología casi experimental en España basada en un método de un autor canadiense, era un sistema evolucionado del clásico “brainstorming” en el que yo me situaba como eje central de un problema, que era hacer crecer la feria y hacerla sostenible, conscientes como siempre de que se nos estaba yendo de las manos fruto de su éxito. Durante ocho extenuantes horas pusimos a discurrir nuestra masa gris llenando de pegatinas e ideas varios carteles, y con un “embudo de ideas” salieron las claves del éxito, como era la forma de motivar a mi equipo para rendir al máximo con ilusión y efectividad.

Ese día en DNX me sirvió y mucho, y además me pude demostrar que era capaz de ir mucho más allá de lo que imaginaba, porque allí sobre la mesa surgieron ideas para todos, yo me enamoré de Nintendo, a Jesús se le ocurrió Facebook, y estoy seguro de que aunque no me lo hayan dicho, el resto del equipo empezó a generar en su cerebro un concepto de feria, una feria que todos compartíamos y que queríamos sacar adelante pese a las dificultades humanas y económicas.

Mi labor a partir de esas fechas sería titánica, en septiembre de 2009 se constituyó en una reunión muy productiva un comité de gente con muchas ganas de trabajar, cada uno desde su ámbito, y yo personalmente quería utilizar esta feria de “lanzamiento” a mi carrera profesional.

Este es mi blog, y por tanto es mi punto de vista, pero se que esta feria tuvo un gran componente de fortuna desde el primer momento a través de cada una de las personas que compusieron su realidad. Es indescriptible la sensación que tenía de que “algo” se gestaba, tenía una confianza ciega de que todo el proyecto saldría adelante, y todo porque se me ocurrió redactarlo de forma  clara y concisa, después lo hice llegar a todos mis compañeros, e inicialmente no le di demasiada importancia, pero su guión fue sin duda el camino que todos seguimos.

En septiembre se me ocurrió la idea de reeditar la conferencia “La edad de oro de los 8 bits, la experiencia en España”, recopilando el material de los ponentes, y para mi sorpresa todos los ponentes podían quedar para grabarla en la fecha en que se celebraba el tercer aniversario de la AUIC, de ese modo podríamos publicarla, cosa que no se pudo hacer en RetroMadrid 2009 por la falta de la cinta. En esa reedición se me pasó por la cabeza empezar una operación de “marketing ” en toda regla, empezando por grabar unas entrevistas y despedir “El Greco” de una forma misteriosa, todo el objetivo era levantar polvareda en el buen sentido, y vaya si se levantó, pero en el malo, porque nuevamente la AUIC salió en el “candelero” y prefiero ignorar las vergonzantes palabras que se soltaron.

Estaba claro, para bien o para mal la AUIC tenía mucho éxito como entidad, el hecho de que tanta gente estuviese pendiente de ella demostraba precisamente nuestra importancia, que ya sabemos que España es así  con las iniciativas que tienen éxito 🙂

Bueno, pues resulta que estábamos por el buen camino, de hecho hasta se criticaba la nueva ubicación, por tanto era la acertada. En plan pomposo acuñé la nueva feria como “RetroMadrid 2010, la nueva era”, y esa terminología fue bastante efectiva a tenor de lo visto.

Anteriormente decía que la feria estaba rodeada de afortunados acontecimientos, tanto es así que puedo garantizar que esta feria no habría sido posible tal como la hemos conocido sin lo que sucedió en mi trabajo, y es que temporalmente estuve sin proyecto, lo que me dejó con mucho más tiempo libre del habitual para dedicar a la feria, a añadir otras afortunadas coincidencias, como el hecho de que Jesús Fabre trabajase en ese momento en Educamadrid, portal que fue clave para la proyección y enfoque de la nueva feria 2010, ya que en una reunión que mantuvimos con la agencia de publicidad de Nintendo (Q&A) se nos dijo que Nintendo buscaba un mercado familiar y educativo, Jesús tomó nota y en su portal dio con la gente que posteriormente organizaría la “Retrolimpiada en familia”. Yo por mi parte no hacía más que elaborar dossiers, mi empecinamiento con Nintendo se produjo por unas palabras de César Astudillo, cuando no se si en broma o en serio dijo que molaría tener a Nintendo como patrocinadora.

Sea como sea tenía la firme esperanza de llegar a Nintendo, pero no es tan fácil como parece, las grandes empresas aún formadas por personas, primero tienen que “amoldarse” a las novedades, y me imagino que alguien de Nintendo acabaría “harto” de recibir noticias nuestras por decenas de vías diferentes, tal como estaba haciendo con el tema del concierto que posteriormente llamaría “Bits & Baudios”, y cuya gestación nació desde el momento en que conocí Arsgames y a John Tones en “RetroEuskal 2009”, a la que nuevamente asistí intentando mejorar las relaciones institucionales entre AUIC y RetroAcción.

Además y cumpliendo con la ya casi “tradición” de realizar una actividad de importancia en diciembre, este año nos animamos a participar en Expogamer, y aunque la feria dejó algo que desear, nuestro trabajo fue un preludio perfecto de lo que ocurriría pocos meses más tarde en RetroMadrid, Expogamer nos vino bien para “engrasar” el engranaje que haría posible RetroMadrid 2010.

Resultaría farragoso desglosar todos y cada uno de los detalles de la feria 2010, creo que con indicaros que entre Jesús y yo destinamos cerca de 1.400 horas a la organización de esta feria, ya es suficiente para que podáis haceros una idea de la complejidad humana y técnica que tuvo esta feria, y la cantidad de reuniones y preparativos que tuvimos para que su resultado fuese sobresaliente.

Una de las mejores facetas de mi existencia, es saber mirar al pasado para aprender de lo bueno y de lo malo. Sin hacer caso a la famosa canción de Mecano: “Ay qué pesado”, yo miré a mi pasado para reencontrarme con mensajes de gente como Emilio de Hardcore Gamer, ó la alegre coincidencia de que el gerente de Paladar Eventos era usuario de MSX, no hace falta decir que nos entendimos perfectamente 😀

Mientras Jesús en su parte del pastel ahondaba en el universo de Mario, creando la charla que estoy seguro pronto será solicitada en decenas de sitios, su afición a las consolas era el complemento perfecto a mi pasión por los ordenadores clásicos. También fue clave para RetroMadrid la conciencia que tuvimos ambos de que esta feria tenía que ser “algo más”, y no una simple reunión de aficionados, de ahí que Facebook fuera un factor clave, la AUIC ya era una entidad que con RetroCoruña 2009 demostraba que salía de su agujero para crear lazos de amistad y trabajo.

La alineación astral era tremenda, digna de estudio, porque esa portada que podéis ver ahí arriba no habría sido posible sin la aparición de Fernando Sangregorio, al que pude conocer en una feria del juguete antiguo, donde Rulas lleva ya años montando una mesa con su colección de ordenadores y cintas, le prometí pasarme por ahí y mientras ojeaba unos “iron man” Rulas me comentó que por ahí andaba el ilustrador de un videojuego que estaba expuesto en su mesa, yo como digo no creía en las casualidades, de hecho se me ocurrió proponerle realizar la portada para el videojuego “Space Invaders edición RetroMadrid 2010” que una pareja de coleccionistas  con gran empeño editaron en un precioso cartucho que sorteamos entre los asistentes.

Y claro, con tanto empeño y gracias a contactos surgidos en RetroCoruña con Marca Player  se produjo el milagro, y es que llegamos hasta Manuel Curdi, jefe  de prensa de Nintendo, que ya había oído hablar de nosotros decenas de veces, supongo que pensaría que algo debíamos tener bajo el brazo si oía tanto acerca de esa “desconocida” feria de obsoletos. Y si señores, ¡conseguimos llegar a Nintendo!

Alguien dirá con razón: “estos debían estar nerviosísimos”, pero seguramente Jesús estaba triplemente excitado, en cambio a mi simplemente me producía ilusión poder por fin exponer cara a cara mis planteamientos sobre la feria, y comprobar que curiosamente “Q&A” no tenía mucha idea de los objetivos de Nintendo, ya que querían “treintañeros frikis”, y yo me miré a mi mismo y dije, “¡los tenéis, a mogollón!” 😉

Ya estaba todo hecho, y he de reconocer que las grandes ideas de una pareja de decoradores que conocimos habían hecho efecto en la reunión, sin embargo y pese a que Nintendo pagaba la propuesta, no pudieron facturar y finalmente Nintendo puso toda su carne en el asador para que RetroMadrid se vistiese de gala con el aniversario del Super Mario Bros, que por cierto, he de contar la historia de la tarta de cumpleaños que ofrecimos a Mario: ¡me acordé de ella la tarde anterior!, y como la cafetería de la Facultad de Informática no podía hacerse cargo, acabé llamando a mi compañero Jaime “Alt” para pedirle que buscase por donde fuera una tarta, y cosas de la vida que apareció una tarta de “gominolas” mientras estaba en los prolegómenos del concierto “Bits & Baudios”, donde “Gominolas” era precisamente  el creador del eje narrativo de la memorable inauguración oficial de RetroMadrid en su nuevo enfoque de festival cultural.

Por cierto queridos amigos del Spectrum (va sin segundas lo de “queridos amigos”, lo aclaro por si acaso), ahora si que me voy a permitir decir alto y claro algo que deseaba fervorosamente decir, y es que yo me encargué de traer a Jesús Alonso a la feria, tras el primer contacto que ZXevious hizo en nombre de la AUIC. Javier “Utopian” es testigo de ello, porque ya estaba harto de cargar esa cruz de “odiador de Spectrums”, gracias a esa labor titánica desarrollada en RetroMadrid ahora es realidad Relevo o Retroworks, y es factible que se produzcan juegos versionados para ambas plataformas, todo ello fruto de las sinergias entre usuarios de MSX y Spectrum, ¡otro sueño realizado!

Pero lo mejor de todo, y algo que me permitió afrontar las inevitables tensiones que llegarían previas a la feria, fue el conocer a una chica llamada Cathy, una francesa que me hizo fuerte en unos momentos en los que la AUIC volvía a tener tensiones procedentes desde las mismas personas que seguían “minando” a su manera la línea de flotación de esta entidad. Cathy me hizo darme cuenta de que yo era capaz de estar muy por encima de todo eso, y existe un hilo que en las news de Spectrum registró el poder que me dio saberme valedor de la razón, porque decidí intervenir públicamente para ejercer mi autoridad como máximo responsable de la entidad, acudiendo además a una amiga abogada que terminó por zanjar el asunto requiriendo por escrito una reunión a quien creía que esto era un juego y que se podía impunemente dañar a los demás con retorcidas realidades.

Una vez recuperado el respeto de una comunidad tan particular como la de aficionados a eso que se dio por llamar “retroinformática”, regresé a un foro del que había sido expulsado sin haber faltado a una sola de sus normas, y una vez conseguí ese gran objetivo personal de ser respetado, pude organizar RetroMadrid con una tranquilidad y certeza pasmosas. Ni el hecho de ver que no teníamos mesas para los expositores, ni los problemas con el espacio para la gente de AUMAP me hicieron perder el temple, y aprendí a manejar las negociaciones con mano izquierda, tanto es así que los pequeños conflictos surgidos fueron resueltos sin grescas de ninguna clase.

Y tras más de 800 horas dedicadas a este empeño, tras centenares de mensajes, tras docenas de reuniones, tras sonrisas, discusiones, disgustos, caras nuevas, caras viejas, acontecimientos síncronos, pues la fortuna que busqué había llegado, de hecho sabía que cumpliría mis 31 años y otro montón de canas acompañado de todos los que creyeron en mi desde aquel lejano septiembre de 1994, cuando todo comenzó.

¿Quién me iba a decir a mi que sería artífice de un pedacito de historia?, conseguimos, y conseguí reunir en dos inolvidables jornadas a casi toda la familia de José Solé, una persona que merecía su reconocimiento y homenaje tras tantos años de dedicación, creo que a todo el “staff” de Topo Soft, desde mi querido “Gominolas” hasta Alejandro André, autor del mágico “Spirits”, también aparecieron personajes de gran importancia de otras muchas compañías de software, desde Opera, hasta Zigurat, desde MCM hasta Erbe, ¡mi empeño en que RetroMadrid haya nacido y crecido había reunido a todos aquellos que conformaron una industria en la España de  los años 80!.

El aparcamiento de la Facultad estaba a rebosar, la EMT hizo caso y reforzó la línea de autobús, la gente venía por docenas, mi hermano estuvo ahí echándome un enorme cable en el acceso principal, y mis viejos colegas y amigos ahi estaban, dándome la necesaria palmadita en la espalda, y todo cobró sentido cuando de repente ¡apareció José María Pacheco!, ya no era sólo Manuel Varela, de Majara Soft, sino el que fuera mi mano derecha en las primeras ediciones, aquello para mi fue el cierre de todo un ciclo, la realización de un sueño, mi sueño era volver a ver a mis amigos reunidos, y por fortuna creo que no sólo yo cumplí ese sueño.

Desde el viernes 12 un milagro fue haciéndose realidad, y mi excitado compañero Jesús Fabre vivía en primera persona la experiencia que yo viví unos años antes cuando sentía que perdía el control de las cosas, pero su simpatía sin límites ayudaba a crear amigos, mientras que yo nunca supe dar mi mejor cara, pero el 12 de marzo cumplía mi otro sueño, que era ser capaz de no perder los nervios y disfrutar de “mi” feria, tantos años en los que había repetido machaconamente el mensaje de “en este barco vamos todos”, permitió que el barco zarpase con fuerza, nuevos compañeros, gente venida de fuera a ayudar, Nintendo presente, y un concierto “Bits & Baudios” que marcaba los primeros compases de esta orquesta que para deleite de todos fue sincronizada hasta el último detalle, hasta los errores organizativos parecían encajar perfectamente. Las notas y acordes de una versión de la música del “Titanic” de Topo Soft marcaron una electrizante composición que hizo erizar mis cabellos, mientras “Gominolas” se agachaba en un alarde de sentimientos, y de repente tras eso vino una canción dedicada a “RetroMadrid”, no podía llorar en esos momentos (pero lo hago ahora, y muy agusto) en los que el cansancio me anulaba, pero por dentro sentía que había dado comienzo la sinfonía humana más perfecta que podía existir, una sinfonía que se hacía realidad con ilusión y motivación y sin un sólo euro de por medio.

Mi alma se sentía liberada de un peso vital tremendo, la noche previa a la RetroMadrid dormí como un auténtico bebé y por primera vez en tantas ediciones de la feria, me desperté gracias a ese aparatito que tiene una alarmita y que muy rara vez se encarga de hacerme abrir los ojos, pero ese día lo hizo. Llegué a RetroMadrid escuchando la música de un album muy especial llamado “We All Love Ennio Morricone”, donde hay una canción de la que al final de esta entrada  veréis en un vídeo que espero podáis disfrutar tanto como yo hice en su momento.  Comprobaréis como se os eriza la piel si sois capaces de entender la letra hasta sus últimos detalles, es la canción de Françoise Hardy, que en 1966 escribió “Je Cangerais D’avis”, es apasionante porque este album me ha acompañado a lo largo de todo 2009 y 2010, también mientras escribía estas entradas del blog, y es que para mi Morricone ha sido la inspiración del ambiente que rodeó a la feria, y la sutileza de la canción reseña perfectamente lo que significa RetroMadrid en su esencia.

Qué pasteloso me queda todo esto, pero yo soy así, siempre he sido un romántico que quiere cambiar la vida, la sociedad, revolucionar desde mi pequeña parcela mi entorno para hacer realidad la felicidad de otros, mi gran motivación es revivir pasiones, reencuentros, hacer que la gente se conozca, que surjan lazos y encuentros nada casuales que fructifiquen proyectos de futuro. RetroMadrid 2010 ha sido una lección de todo un equipo compuesto por más de 100 personas y que me siento orgulloso de haber liderado hasta el final, no es que haya sido todo perfecto, pero César Astudillo coincidía conmigo en la impresión de que aquello que vivimos el 13 de marzo fue pura magia, y todavía recuerdo con los ojos vidriosos el abrazo que no pude evitar darle cuando terminamos de compartir la RetroMadrid cantando la canción de la feria, el lema “creando mundos en ensamblador”, que nos unió y que nos hizo recordar algo muy importante, y es que nuestra afición por encima de todo es cultural, social y se basa en un ejercicio de imaginación que debemos conservar para generaciones futuras, nosotros hemos imaginado un mundo mejor, nosotros lo estamos transformando y la nueva sociedad está partiendo de iniciativas como RetroMadrid, una feria que he acuñado como “la feria 2.0”, porque ha nacido de la esencia de las redes sociales, de la esencia de la nueva economía basada en el individuo y su trabajo colectivo, de la revolución que se acerca inevitablemente y que desde estas líneas de un blog que apenas nadie lee intento explicar con mucho empeño y poco resultado, pero que  tarde o temprano saldrá del armario y mucha gente leerá curioseado por esas impresiones que un tipo “raro” que imaginó una feria donde todo fuese posible, escribió para todo el mundo con la intención de cambiarlo .

Mi afán es compartir mi experiencia y hacer creer a la sociedad que si RetroMadrid 2010 fue posible, no hay nada imposible, es cuestión de creer en vosotros mismos y emprender lo que soñáis. El modelo económico y laboral va a cambiar, y ese va a ser mi próximo trabajo, porque creo que ya he visto con suma claridad respuestas a muchas incógnitas que rodean a esta inexplicable crisis.

Gracias nuevamente a todos los que me habéis acompañado en estos años, amigos y “enemigos”, conocidos y desconocidos, desde el más cercano al más lejano. Cuando veáis con la misma claridad que yo que todo está conectado, empezaréis a entender que estamos condenados a entendernos y que el futuro de la sociedad es la antítesis del modelo actual que muere día tras día, RetroMadrid ha sido una gesta y el tiempo la pondrá en su sitio como un lugar que ejemplificó el comienzo del cambio.

Y ahora si, la canción que me inspiró:

Quedaros con esto:

“Il faut de tout pour faire un coeur Et bien peu, pour le défaire”

No soy muy experto en francés, pero viene a decir que hace falta muchísimo esfuerzo para hacer un corazón, y bien poco para deshacerlo, y viene a añadir algo que ahora tengo muy claro:

“Si tu m’aimais aussi Je sais que je pourrais tout laisser Et tout recommencer”

Para mi RetroMadrid es el amor de mi vida, y ahora se que sería capaz de dejarlo todo con tal de comenzar de nuevo, partiendo de cero para seguir haciendo realidad el sueño que nunca, nunca,  dejaré morir, y espero que quieras compartirlo conmigo.

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RetroMadrid, la historia de un sueño hecho realidad (10)

julio 9, 2010

Resumir 15 años en tan pocas líneas está siendo todo un logro, pero por fortuna ya  queda sólo la última fase que condujo al milagro de RetroMadrid 2010, y esa fase como ya dije fue una de las más complicadas y difíciles en lo que a la situación de la AUIC y a mi personalmente respecta.

El cambio que se produjo en septiembre de 2007, donde aprobamos la nueva denominación de feria y asociación, resultó ser un pequeño ciclo de paz asociativa y un tiempo muy positivo que curiosamente vino a coincidir con la “baja temporal” voluntaria de un socio que en vez de  calmar, encrespaba el ambiente.

Y así las cosas pude organizar con suma tranquilidad la nueva edición de 2008, ya RetroMadrid, y pronto pudimos además estrenar el nuevo portal web tan pronto dispusimos de nuevos logotipos para feria y asociación, que fueron votados en asamblea de socios.  Este portal web dedicado a RetroMadrid  inicialmente fue estático y ya de cara a la feria 2010 lo convertiríamos en un sistema dinámico, todo ello gracias a la dedicación de muchos socios que poco a poco hacían piña en torno a una entidad, y que curiosamente cuando menos presionabas, más querían ellos formar parte de este proyecto común nacido de un espíritu abierto y aglutinador.

Mi reto en 2008 era cambiar el proceso organizativo, porque había errado en el intento muchísimas veces a la hora de intentar involucrar a los expositores en la organización de la feria, lamentablemente teníamos como feria una mentalidad dividida entre expositores/organizadores, y yo veía con claridad que esto tenía que cambiar, era lógico porque en mi equipo organizativo de 2008 ya había más expositores que organizadores 100%, y no era lógico que en una feria “amateur” cada uno vaya por su lado.

Parece una tontería, pero un gesto tan simple como que cada expositor bajase su mesa al salón del Greco era suficiente para ahorrar cerca de 10 minutos a un organizador, que así tenía tiempo para otras cosas más importantes. Hubo años en que ese trabajo lo realizábamos unos pocos organizadores (época MadriSX) y en el Greco vi que era imposible bajar las mesas el día anterior, así que incidentalmente tuve que “obligar” a los expositores a realizar este trabajo, y al principio lo hacían de mala gana, pero con el tiempo era increible ver como ellos mismos empezaban a darse cuenta del valor de su trabajo, y la implicación aumentó año tras año, llegando en 2008 a cotas inimaginables cuando desembarcamos en el Greco en 2002.

En esto también ha tenido mucho que ver mi gran amigo “Gominolas”. César Astudillo apareció en nuestro correo electrónico el día anterior a la feria de 2008, y sin tiempo de reacción tuve que habilitar una conferencia deprisa y corriendo, además de anunciar la buena nueva a los visitantes. Gracias a César y su carisma pude empezar a dar otro sabor a la feria, y es cierto, en 2008 se notó muchísimo el cambio, pese a que eran detalles pequeños y que en apariencia todo seguía siendo lo mismo.

http://old.retromadrid.es/reportaje_retromadrid2008/

Con casi 700 visitantes en 2008, yo mismo metí la pata cuando afirmaba convencido que esta feria no iba a más, y que se estabilizaría en el entorno de los 500 visitantes, pero no, habíamos dado con un “producto” nuevo que la gente demandaba, y es que MadriSX & Retro había sembrado, al igual que hiciese MadriSX, un reguero de amistades y buenos momentos que todo el mundo quería repetir, y cuando un sentimiento se comparte, cada vez más gente quiere ser partícipe, es en definitiva el secreto de las “parties” y lugares de encuentro para los que como yo nos vanagloriamos del sentimiento de pertenencia a algo diferente y alternativo.

En esta feria además apliqué una organización departamentada en la que cada cual daba lo que podía, cualquier aporte era importante y aunque al final me comía más horas que nadie trabajando para esto, lo hacía muy agusto, porque ya no me correspondía todo el peso de la feria, de hecho mucha gente empezó a percibir mi cambio cuando en algún sitio afirmaban: “a Rafa se le veía más relajado”. Los que han estado metidos a fondo en un proceso de organización, saben perfectamente lo que es estar agobiadísimos cuando ven que no llegan a cubrir todo con sus dos manos.

La feria tuvo un final memorable en el que nuevamente “Gominolas” tuvo algo que ver, porque me inspiró indirectamente la idea de hacer un final diferente para la feria, y sin cortarme un pelo salí al escenario a llamar a todos los que habían participado conmigo en la organización del “milagro” de 2008. Fue increible estar junto a uno de mis ídolos de los años 80 compartiendo escenario, bien lo saben los que me conocen, en su día era un enamorado de “Titanic”, y naturalmente tenía el videojuego de MSX con la memorable música de “Gominolas”. Ni en mis mejores sueños estaba previsto que un día mi querida feria y mi querido mundillo iban a traer de nuevo a esos que nos hicieron experimentar un mundo de píxeles y colores. Desde aquí reitero mi agradecimiento a Josetxu por ser el “plasta” que invitó a Gominolas, él es uno de los grandes de esta escena y sin él RetroMadrid no sería lo que es.

La visitante número 600 fue la demostración de que esta feria se había abierto a todos.

Pero me empiezo a echar a temblar, y es que está a punto de comenzar mi calvario, y no os podéis imaginar la manera en que dará comienzo la peor etapa de mi vida, y lo escribo sin comillas.

Pues resulta que tras la feria de 2008 habíamos tenido un éxito mediático sin precedentes, y un periodista de TVE quiso hacer un reportaje aprovechando el lanzamiento del nuevo “Army Moves”, y junto con Victor Ruiz aparecimos varios socios en un conocido sótano hablando de nuestro “rollo”. Pues bien, se abrió un hilo en el foro de Zonadepruebas ante la sorpresa de ver aparecer todo esto en la tele, y encima en “prime time”. No se si fue porque yo aparecía en el pequeño reportaje, o porque la AUIC causaba sarpullidos, pero el hilo empezó a alcanzar cotas de vergüenza cuando se deformó de lo que era inicialmente una buena noticia (lo nuestro sale en la tele) para acabar siendo un hilo de “salsa rosa”.

Pero ya no era casualidad, para nada, porque poco antes, en junio de 2008 había organizado con éxito un pequeño “revival” de la MadriSX con motivo del 25º aniversario del MSX, y no quiero contaros con detalle lo mal que me sentí cuando utilizaron un encuentro de MSX para hacer política chusquera, y es que de nuevo se abrió la caja de los truenos cuando en el hilo de dicha reunión (en Zonadepruebas.com) se empezó a hablar de todo menos de la reunión que con tanta ilusión había organizado, con una exposición de un montón de ordenadores MSX, a cada cual más curioso, no, en su lugar a todos les dio por discutir sobre vergüenzas personales, mierda por todos lados e insultos que obligaron a cerrar el hilo, ni tan siquiera pude leer el hilo porque estaba de viaje, pero cuando regresé me sentí utilizado al ver que dicho hilo no traía nada bueno a la AUIC.

Y así una tras otra, porque ese mismo verano de 2008 empezaron a atacarme dos socios  por todos lados pidiendo mi “dimisión” como presidente, todo por un enfermizo deseo de destruir un trabajo bien hecho, una feria preciosa y un ideal de sociedad que para mi es la RetroMadrid, donde se busca la colaboración por encima de los personalismos. Ese verano de 2008 tuve que aguantar de todo, desde acusaciones de querer “aferrarme al poder”, hasta voces que me acusaban de aprovecharme de los demás para colgarme medallas, y la peor de todas fue leer que yo no aportaba nada en la organización de las ferias, hay hilos que de verdad os pondrían los pelos de punta, y lo peor es que terminé por generar un sentimiento enorme de culpabilidad en todo esto, cuando yo no era culpable de nada.

Por fortuna mi vida no sólo giraba en torno al mundillo “retro”, de hecho en aquellos momentos esperaba el nacimiento de mi primera sobrina y además en agosto de 2008 marché de peregrinación a Santo Toribio de Liébana, fue trascendental este acontecimiento porque pude sacar renovadas fuerzas de mi interior y así regresar con capacidad para salvar la AUIC, ya que la situación era crítica cuando dos socios tenían literalmente secuestrados al resto (casi 50), nadie se atrevía a hablar y opinar, los foros de la AUIC estaban literalmente “enmierdados” y sólo servían para quemar a los socios que si trabajábamos.

Por resumir y no dar demasiados detalles, os diré con claridad que actué con fuerza para que la AUIC no cayese en manos de gente incompetente, la teoría era que yo iba a dejar la presidencia, y pensaba que había alguien en quien podía confiar, pero ese “alguien” me dejó con el culo al aire bastantes veces y al final nunca cumplió su palabra, así que en la asamblea de elecciones de 2008 (celebrada en un bar porque me negué en redondo a ceder un local privado para su celebración) fue de un pelo que la asociación no cayese en un agujero negro.

Aquellos meses subsiguientes hasta noviembre de 2008 fueron terribles, entre otras cosas porque el nuevo presidente no consiguió autoridad, también se nos faltaba el respeto en blogs e hilos de varios foros, la gente hablaba mal de la AUIC porque se vertía “basura” a raudales en los mentideros privados, y de vez en cuando aparecíamos para ser puestos a parir en blogs y foros públicos, donde cada hilo de la AUIC era para avergonzarse.

Me di cuenta de que el problema era de “fachada”, es decir, nuestra debil “fachada” había muerto por la acción desaprensiva de dos personas, y aunque internamente intentaba convencer que esto no era para tanto y que eran muy poquitos los que nos querían hacer daño, los socios desconfiaban y no le “echaban  huevos”, así que me tocó remangarme y empezar a elaborar un plan para salvar la AUIC, el plan consistía en tres ejes básicos: confianza, responsabilidad y legalidad. Esos tres ejes eran básicos, porque era por donde nos atacaban los “energúmenos” que no tenían otra cosa que hacer que tratar de destruirnos.

La legalidad fue el primer punto, nuestra AUIC cumplía escrupulosamente con todo, pero nuestros Estatutos no estaban preparados para defendernos de estos enfermizos ataques, en definitiva, no daban armas a la junta directiva para imponer autoridad, pues bien, con apoyo masivo de la Asamblea se reformaron y dejaron redactados para evitar en el futuro seguir sufriendo sin posibilidad de defensa. Posteriormente llegaba la confianza, y esa me tocó recuperarla a mi solito…

RetroMadrid 2009 era el secreto que daría al traste con los malos deseos de un socio que se había marchado de la AUIC con ganas de destruirla, él no era consciente de lo fuerte que se estaba haciendo la entidad, y no sabía sobre todo con quién se enfrentaba, porque yo ya he superado mil y una batallas y sabía que esta la iba a ganar. Lo peor es que dentro de la propia AUIC teníamos a otro enemigo en la propia junta directiva.

La situación llegó a niveles de casi esperpento, porque en septiembre de 2008 no se cerró una directiva completa y desoyeron mis indicaciones de que había de cerrarse, al final empezaron a dimitir por motivos diversos varios miembros y el presidente electo se quedó literalmente sólo, así que terminamos por trabajar en funciones los que habíamos fundado la AUIC, salvo aquellos que habían marchado voluntariamente.

Es un poco difícil explicar todo esto con detalle sin que surjan sospechas, pero yo que soy transpariencia total os doy la mayor garantía, porque llevo en esto desde 1994 y cualquiera que tenga dos dedos de frente entenderá que jamás en mi vida mi motivación ha tenido nada que ver con el poder, el dinero o cualquier otra tontería de las que se hayan soltado en los foros, mi única motivación ha sido la de sentirme útil, ni más ni menos, mi deseo siempre ha sido ayudar a que todos nosotros estemos donde ahora estamos, disfrutando de nuestra afición como nunca antes la hemos disfrutado, y mi granito de arena ha sido la MadriSX/RetroMadrid.

Mi “poder” son mis amigos, y mi “dinero” la amistad, así que con un gran escepticismo en el ambiente de la AUIC,  y con una enorme desmotivación saqué adelante RetroMadrid 2009, todo ello desde la peor situación que jamás había vivido a nivel personal, porque nunca jamás pensé que en un entorno como este podrían llegar algunas personas a ser capaces de hacer tanto daño, y no me he cansado de contar y explicar que aquello que sufrí todavía a día de hoy me lastra en ocasiones, porque lo peor del maltrato psicológico es que te hace muy desconfiado (para colmo yo ya lo era) y que además sueles sufrir la incomprensión de muchos que relativizan  el daño que alguien puede hacerte con sus palabras, yo mismo se que las palabras tienen más poder que la violencia física, porque eso terminé ganando con ellas, y no sólo con palabras…

…Porque otro golpe de efecto fue sin duda aparecer en Juvenalia 2008 con un expositor de 40 m2 dedicado a consolas clásicas. Esto de alguna forma confirmaba que ya habíamos traspasado las puertas del IFEMA (¿recordáis lo del SIMO y el MSX en 2000?), y no sabéis los malos rollos que me supuso en el trabajo atender este tema, pero era necesario mostrar que estábamos ahí para acallar muchas voces. Obviamente en los foros esto pasó sin pena ni gloria, podían más otras cosas que el hecho de que una asociación llevase al IFEMA nuestra afición.

Y llegamos al 14 de marzo de 2009, cumplo 30 años de edad precisamente el día de mi queridísima feria, apenas he dormido y ZXevious aparece puntual dispuesto a ayudarme tanto físicamente como moralmente, Gominolas va a venir también y cumplirá también años el mismo día, curioso. Mi cansancio se tapa mediante unos cuantos cafés bien cargados y en la cafetería puedo charlar un ratejo con Andoni (del viejo club VAJ de Baracaldo), al rato la feria dará comienzo y con ello un desfile de casi 1.200 almas, decenas de cosas saldrán mal, se intentará atacar una exposición en la que yo ni tan siquiera tuve que ver (buscad “QL  no debió pasar”), tendremos una sala para el rastrillo llena de gente, el aire acondicionado no funcionará, todavía algunos del mundillo “Spectrum” intentarán hacerse las “víctimas” de la malvada organización de RetroMadrid, habrá un montón de gente apelotonada en una conferencia que he organizado hasta el último detalle, se nos olvidará una cinta para grabarla, habrá que subir y bajar decenas de sillas, mi primo estará preparando hasta última hora el vídeo de los créditos, no funcionará el canal derecho del audio en el salón, tendremos que limitar el aforo en ciertos momentos, aparecerá Azpiri gracias a Matra/Karoshi, la feria vivirá momentos grandes, pero yo estoy muy cansando, cansadísimo, quemado, quemadísimo, y sin embargo sigo ahí luchando, no he podido comer, y las horas pasan, la taza de Gominolas está lista para darle un regalo de recuerdo por su cumpleaños, retransmitimos “online” por primera vez, tenemos 3G gracias a Mohai, los stands se han recolocado y aprovechamos el escenario gracias  a Chui, hay recreativas debido a que Marcianitos revolucionó la feria cuando esta era puro humo y estaba en el aire su celebración, por fortuna la gente lo pasa pipa, son las 20:30, comenzamos a desmontar, viene mi familia y la AAVV de Batán a ayudar, mi hermano me ha acompañado casi todo el día, muchos no saben ni quien soy.

Cuando la feria terminaba empecé a darme cuenta que lo peor ya había pasado, ese día cumpliendo años había reiniciado mi reloj, en realidad no cumplía 30, empezaba de nuevo a vivir y cuando la feria estaba desmontada me despedí silenciosamente del “Greco”, del director que tantos dolores de cabeza me había dado, y de ese entorno en el que de alguna manera había nacido un sueño, pero tocaba evolucionar, era el momento de pensar en una “nueva era”, de crear la psicología adecuada para hacer realidad un sueño que todos compartíamos sin saberlo.

De aquella noche tras la RetroMadrid 2009 recuerdo especialmente dos cosas: la canción que surgió espontaneamente mientras cenábamos en una pizzería cercana, era esta: “Nos vamos al IFEMA, laralarala”, y un abrazo muy especial de alguien muy especial que será determinante en la nueva etapa.

No sabía que yo había creado algo tan especial, no sabía que tantos años de esfuerzo y determinación, tanto dolor psicológico y malos momentos, tantas alegrías y experiencias compartidas, tantas personas y ordenadores, tantos foros y tantas palabras, tantos años y tantas vidas, tantos viajes y tantas amistades creadas, tanto trabajo en definitiva, había hecho nacer RetroMadrid 2010…