Archive for the ‘Economía’ Category

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Sobre la generalización y otros “productos”.

febrero 25, 2012

El otro día Joan Rosell (más conocido como “Risitas”), actual presidente de la CEOE y una persona muy querida entre la clase trabajadora, expectoraba su amor a los parados con otra de sus declaraciones, para acto seguido redondear su opinión con una petición de “amnistía fiscal” (que él habilmente matiza con el término “regularización”) a los pobres empresarios que tienen su dinero en paraisos fiscales o directamente guardado bajo alguna baldosa de su despacho.


¿A quién quiere engañar?,  yo entiendo que los españoles hemos demostrado ser unos auténticos masocas, no hemos tenido suficiente con la desastrosa gestión del gobierno saliente, para al final permitir por acción u omisión que venga otro directamente a tocar la línea de flotación del sistema en el que vivimos más o menos bien.  Lo se, no fue que votase más gente al PP, es que de forma casi suicida el PSOE vivió su “Titanic” particular y se hundió con la marejada económica, por lo que los fieles votantes del PP tuvieron más fácil hacer valer su opinión respecto a la crisis.

A la vez que yo como desempleado “parásito” viajaba a Mallorca el pasado diciembre, el PP iba preparando su “zafarrancho” de medidas con las que combatir una crisis en las que las ideologías han fracasado estrepitosamente frente a un poder económico regalado a un conjunto de “mercados” que infunden el terror al más puro estilo de la mafia siciliana, bien lo saben los italianos.

Pero volvamos al tema de esta entrada, ¿qué es generalizar?: generalizar consiste en extender tus ideas a diestro y siniestro sin pararte a mirar si estas pueden tener matices o estar directamente equivocadas por una influencia externa, a todos nos pasa, somos manipulables y es nuestro deber intentar desconfiar de lo que nos dicen, especialmente cuando son declaraciones altisonantes, como es el caso del señor Rosell. Es enormemente dramático ver estas palabras escritas en múltiples diarios cuando hay hasta un 30% de pobreza en algunas regiones españolas según Caritas, ¿acaso no sabe este señor que no hay situación más vergonzante que tener que vivir de la caridad de los demás?, aunque a mi no me parece motivo de vergüenza que un padre o una madre de familia en vez de salir y delinquir, recurra a la caridad, a mi lo que me averguenza es que haya habido cerca de 720.000 millones de sobrevaloración vergonzante de activos inmobiliarios transferidos entre generaciones desfavorecidas  (por el sólo motivo de haber nacido más tarde) a propietarios y promotores inmobiliarios, ¿no es ese realmente el problema que acucia a España?…

Podría extenderme también con los miles de parados que incluso sin saber idiomas han buscado el primer vuelo para irse a Noruega, ¿también estos son esos que milagrosamente buscan trabajo sólo al final de su prestación por desempleo?, por cierto, Noruega no está demasiado lejos de Laponia señor Feito. Iguamente dolorosa es la situación que sufrimos muchos españoles que, como es mi caso, aún teniendo alta cualificación e idiomas, desengañados no tenemos oportunidad alguna de trabajar en el sector para el que tanto esfuerzo hemos depositado preparándonos durante años.

Tampoco podemos emprender todos  a la vez debido a que no hay mercado para todos, es evidente que si se han cerrado miles y miles de pymes, el emprendedor de ahora tendrá más de un 80% de probabilidad de fracasar y encima terminar arruinado, sino intenten ustedes emprender y verán que tendrán que poner como garantía incluso el piso de sus padres.


Entre esos parados, hay muchos que contemplaban como los que han arruinado literalmente a comunidades autónomas salen de los juzgados sonrientes y creyéndose honorables, ¿honorables?. Miles de pymes y autónomos llevan años dando crédito gratis al Estado, autonomías y ayuntamientos de todos los colores, muchas no han podido sobrevivir porque casi siempre las empresas más poderosas (las del ámbito de la CEOE) eran las primeras de la lista al cobrar. Esa es la verdadera ruina de España, el que haya una dinámica de sangrar al eslabón más débil, aquel que en realidad sustenta la economía, porque es el que conforma la mayoría social y por tanto consumidora.

La transferencia de rentas de la que antes he hablado es el fruto de estimar la sobrevaloración inmobiliaria de los años del “boom”, multiplicada por el número de hipotecas concedidas a particulares, y es que sin obviar que algunos de ellos especularon con un bien básico, los que realmente se beneficiaron fueron en general empresarios de esta actividad que llegó a suponer casi un 25% de nuestra economía, y son precisamente ellos los grandes deudores de la banca, pero claro, ellos tienen herramientas legales que les exoneran de responder por sus excesos, tampoco los bancos quieren pagarlos, los empresarios empeñados en mantener sus márgenes liquidan trabajadores, desconociendo o haciéndose los ignorantes de que esa liquidación terminará por afectarles, ¿qué parado podrá con 800-900 euros al mes costear el estilo de vida que nuestra economía demanda?, la economía sumergida de las “chapuzas” digan lo que digan no es el problema, el problema reside en que hay miles de millones que durante esa burbuja se recogieron y ahora están lejos de España.

Terminaré alegando en favor de los trabajadores algo muy evidente, y es que cualquier trabajador mileurista con diez años cotizados ha pagado sobradamente sus prestaciones. En su momento la Seguridad Social ha percibido entre 40.000 y 90.000 euros, lo digo alto y claro:  NO nos están regalando nada, todo aquello que percibimos ahora es gracias a un seguro “forzoso”, y me alegro de que sea forzoso, pero que no venga ni el señor Rosell, ni nadie de esa casta de “consejeros”, a darnos lecciones. Somos nosotros los que sostenemos sus empresas, nosotros los empleados somos tan responsables como ellos de que las empresas funcionen, y por cada parásito que pueda existir, yo garantizo, porque lo he vivido, que la mayor parte de las personas se dejan la vida (a veces esto es desgraciadamente literal) por sus respectivas empresas.  Recordemos que hace pocos años había con frecuencia casi diaria noticias de obreros muertos en la construcción por accidentes en muchos casos evitables, ¿quién se acuerda de ellos ahora?… Ahora no hay accidentes, simplemente mueren de pena viendo como no pueden pagar esa hipoteca que contrataron en la ignorancia, en el desconocimiento, en la barbarie que esos como el señor Rosell han generado durante esta década bochornosa y que espero algún día sólo sea un mal recuerdo.

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Titanic, la historia de una Europa dormida

octubre 28, 2011

Van a cumplirse pronto los 100 años de una fecha que conmovió al mundo: el 14 de abril de 1912 el RMS Titanic de la White Star Line hundió 1.517 vidas y proyectos a lo más profundo del oceano Atlántico.

Europa asiste estos  días a su hundimiento, y esta vez no es un barco el que se hunde junto a nuestros sueños, no, esta vez es la indecisión y la incapacidad de los estadistas que no saben el rumbo que tomar, y si Europa fuese el Titanic, no sería difícil hacer un símil entre la situación que vivimos y la cadena de acontecimientos que terminaron por causar tamaña tragedia en un barco que presumía de insumergible.

El Titanic y Europa zarparon rumbo a un oceano de oportunidades, a lo lejos se encontraban muchos proyectos conjuntos para gente de diversas nacionalidades que esperaban y rezaban por un mundo mejor, otros muchos ya tenían grandes fortunas y su destino era seguir administrándolas. Europa y el Titanic habían sido fruto del esfuerzo de muchas personas, muchos acuerdos y muchas cesiones a un lugar común en el que todos esperaban un futuro mejor…

Tener una plaza en Europa o el Titanic no era tarea fácil, requería de un gran esfuerzo de adaptación, disciplina y sacrificio para la mayor parte de los que aspiraban a subir al “barco de  los sueños”.

Pero lo lograron y en 2001 incluso Grecia se subió a un barco con la ilusión de que muy pronto la cohesión social y la igualdad de oportunidades harían de este barco un lugar en el que convivir en paz y armonía, tras un siglo que quedaba atrás repleto de guerras y muerte.

La ilusión de un espacio común para todos, nos hacía sentirnos iguales, pero muy pronto la realidad se hizo palpable, porque seguíamos divididos en clases y sin la posibilidad de compartir de facto los mismos espacios, no, el Titanic y Europa no tenían camarotes de igual categoría para todos sus miembros.

Sin embargo dentro no eran conscientes de ese lugar que ocupaban, en la apariencia el “barco de los sueños” surcaba para todos a la misma velocidad. En su interior, todos sus pasajeros veían como el pasado quedaba atrás, y a lo lejos ya algunos vislumbraban con su imaginación una tierra de oportunidades, donde lo que nos unía superaba con mucho  a lo que nos dividía, y así, subidos al “barco de los sueños” en que Europa y el Titanic se habían convertido, mucha gente  empezaba a enriquecerse, nadie tenía la sensación de que faltasen oportunidades porque los de tercera podían cantar y bailar, y la cena se servía caliente. Los de segunda veían muy cerca a una primera clase que ya parecía accesible, los de primera por su parte reían con su característica altanería, a la vez que compartían su frivolidad constante en torno a unos problemas que siempre se resumían a unos negocios que no incluían ni de lejos ese hueco necesario para que algún día las clases desaparecieran.

Titanic y Europa se dirigían a velocidad crucero hacia un destino común, este destino parecía claro,  además el cielo acompañaba y el sol brillaba con fuerza, todos sus pasajeros respiraban orgullosos el aire del triunfo, nada podía entorpecer su camino, ya nada podía detenerlos. Sin embargo, a mitad de camino empezaron a llegar los primeros avisos, íbamos demasiado deprisa y no muy lejos había muchos obstáculos a la vista, convenía frenar un poco e ir con precaución. Sin embargo sobre la mesa en la que el capitán compartía una cena en primera clase con otros poderosos pasajeros, no querían saber de avisos. Pavoneaban con el poderío de su “barco de los sueños”, hasta se retaban a ver si eran capaces de llegar incluso antes de lo previsto, no importaban los riesgos, ¡éramos insumergibles!

Los pasajeros de Europa y el Titanic veían un bello atardecer, el mar estaba en calma, una suave brisa animaba a soñar, todos creían que nada podía ocurrirles, y ponían sus vidas enteras a merced de un “barco de los sueños” que no podía fallarles, era sólido, majestuoso, se había construido con mucho esfuerzo y nadie, ni tan siquiera la naturaleza, podían pararlo. Craso error.

El sol se puso, pero no sabían sus pasajeros que el Titanic y Europa no iban a ver un nuevo amanecer,  muy al contrario, ellos continuaban su fiesta. Algunos en sus bailes y juergas ya gastaban incluso lo que no tenían, porque pronto llegarían a puerto y ya daría igual todo, habría riqueza y oportunidades de sobra. En medio de la fiesta de aquel último atardecer, el barco, henchido de orgullo, sólo dedicaba sus recursos a cosas banales, mensajes insensatos emitidos por doquier, derroche en medio de un oceano que sería la tumba de aquel “barco de los sueños” que seguía ignorando sistemáticamente los mensajes que le enviaban otros navegantes, estos habían observado unos peligros que se cernían sobre todo aquel que navegaba por encima de sus posibilidades.

Los ciudadanos y pasajeros de Europa y el Titanic no tenían en su mayoría preocupación alguna, “¿no nos podemos fiar de los guían este barco?, ellos seguro que saben lo que hacen”. Pero la noche gélida se había echado sobre nuestro “barco de los sueños”, el frío se podía masticar, el oceano sobre el que seguíamos a toda máquina parecía una alfombra plana, sin arruga alguna que pudiera detener nuestra marcha, y, cuando todo parecía ir mejor, desde la lejana América llegó un gran obstáculo, un gran bloque de hielo asomó frente a todos nosotros cuando nadie, ni tan siquiera los que dirigían este gran “barco de los sueños”, podía reaccionar y virar a tiempo su rumbo para esquivarlo, pronto, el bloque de hielo rajó la línea de flotación de Europa y el Titanic, dejando al descubierto lo que tantas veces nos habían advertido, y es que íbamos demasiado rápido, nuestro nivel de carga era excesivo y en absoluto Europa o el Titanic eran insumergibles. Efectivamente, el “barco de los sueños” que tantos años había generado envidia y expectación ante otros barcos, ahora sufría herido de muerte su arrogancia sin límites, y los que viajaban en ella al principio inconscientes: “¡mirad qué divertido!, hay un montón de hielo para jugar”, empezaban poco a poco a ver que en el ambiente algo no era normal, estábamos de repente detenidos, parecía incluso que escorábamos, ¿no era insumergible este proyecto común?.

Pronto los que dirigían el barco, ahora detenido en medio del gran oceano, dejaron de utilizar sus medios para cosas banales y empezaron (ya demasiado tarde) a pedir ayuda a otros barcos del entorno. El gran Titanic y Europa no eran tan infalibles, y sus ciudadanos estaban a merced de la incertidumbre, viendo poco a poco como la realidad se hacía evidente, y es que pronto descubrieron que no había botes salvavidas para todos.

Lo peor de todo esto es que los ingenieros, los técnicos y todos aquellos que podían resolver el problema, no terminaban de ponerse de acuerdo sobre las acciones a realizar, el capitán superado por los acontecimientos no sabía improvisar y se limitaba a dar órdenes siguiendo un viejo manual, pero el barco era demasiado grande. El capitán, incrédulo frente al que diseñó el barco, veía como este le avisaba de que quedaban pocas horas para hundirse, que había de inmediato que tomar medidas para salvar el mayor número de vidas posibles. Una vez que los dirigentes del barco se pusieron en marcha, se dieron cuenta de que ante ellos el panorama ya empezaba a ser caótico. En primer lugar muchos no obedecían las órdenes, especialmente en primera clase, donde seguían ciegos ante la evidencia, intentando aferrarse a un barco que hacía aguas, que escoraba minuto tras minuto y donde ya nadie estaba seguro. En tercera clase era todavía peor, los del furgón de cola veían como sus buenos tiempos de alegría y baile se habían detenido en seco, encerrados en sus espacios se daban cuenta indignados de que no tenían capacidad para hacer o decidir, todo lo decidían arriba unos pocos, y sus condiciones se iban volviendo cada vez más insoportables.

Europa y el Titanic seguían pidiendo auxilio, emitían señales de socorro, gastaban lo poco que quedaba, imponiendo medidas desesperadas ante un agujero ya demasiado grande, por el que entraba el desastre que ganaba paso a las bombas de achique, ni todas juntas podían hacer frente al poder de la realidad que ante ellos había chocado traumáticamente. La orquesta del Titanic y Europa sin embargo seguían sonando frente a la salida de primera clase. En cubierta decenas de ciudadanos y pasajeros se afanaban en subir a unos botes salvavidas, a veces medio vacios, que partían rescatados a ponerse a salvo, en segunda algunos también tenían la oportunidad de subir, pero otros muchos seguían abajo, esperando una oportunidad que no llegaba para ascender a cubierta y tratar de ponerse a salvo, porque ya sabían que aquello se hundía irremisiblemente.

Miles de personas pagaban las consecuencias de la negligencia de otros.

Cuando ya la situación era insostenible surgió la avaricia y la codicia, asomaron los poderosos para tratar de imponer sus normas y acceder a los botes salvavidas para salvaguardar su estilo de vida. Otros intentaban a la desesperada recuperar sus joyas y posesiones, sacarlas cuanto antes de aquel “barco de los sueños” que a esas horas ya mostraba con claridad su hélice despuntando sobre el oceano por el que antaño parecía circular con seguridad y sin que obstáculo alguno se interpusiese ante Europa o el Titanic.  Los gritos de indignación desde la tercera clase tornaron en violencia y pronto esos del “furgón de cola” se revolvieron contra su destino, rompiendo para ello las barreras, de esa forma consiguieron llegar a cubierta, pero era demasiado tarde, a lo lejos se podían divisar muchos botes salvavidas y gente que incluso a nado huían del Titanic o Europa y su fatídico destino.

El “barco de los sueños” ya poco podía hacer para salvaguardar su existencia, en un alarde de cinismo todavía sus dirigentes se reunían pensando que podían arreglar algo, pero los más avispados veían que ya sólo un milagro podía solucionar el problema. Con gran heroismo se seguían emitiendo mensajes de “auxilio” dirigidos a otros barcos, algunos incluso cercanos parecían no percatarse de este desastre. Muchos pasajeros ya resignados se sentaban en silencio o bien se desplazaban cubierta arriba intentando mantenerse a flote lo máximo posible. Cuando ya no había esperanza alguna el capitán gritó: “¡sálvese quien pueda!”, y con esos gritos el caos se recrudeció en toda Europa y el Titanic, sus ciudadanos  y pasajeros en cubierta ya apenas podían amarrarse, los mejor posicionados se habían escapado a tiempo y la mayor parte contemplaba con desesperación la oscura noche que hacía aún más aterradora la escena.

Finalmente Europa y el Titanic se hundieron, llevándose por delante miles de vidas, proyectos rotos, ilusiones deshechas, y unas consecuencias dramáticas para tantas y tantas familias que estupefactas vieron que el “barco de los sueños” no llegaba a su destino. Los lamentos eran enormes, todos los supervivientes se decían los unos a los otros lo que se podría haber hecho para evitar la tragedia, a su vez los que avisaron sentían lástima y rabia por ese cruel acontecimiento, pero ya era tarde y las consecuencias eran visibles tras una tragedia que se veía venir, pero que una vez más el orgullo y la prepotencia humanas, así como el reparto injusto de las responsabilidades y derechos entre todos los que conformaban un barco destinado a ser el germen y medio para llegar a un sueño común, terminaba por hundirse para siempre.

Por fortuna la memoria es el lugar en el que las lecciones bien aprendidas han de persistir, esperemos que en el futuro todos aprendamos de la experiencia, porque el próximo barco que podría hundirse ya no será Europa, será uno mucho más grande y en el que viajamos todos: nuestro planeta Tierra.

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De indignados a ilusionados

junio 19, 2011

Poco más de un mes ha pasado desde aquel aparentemente lejano 15 de mayo de 2011, fecha en la que la plataforma “Democracia Real Ya” se erigió con una propuesta de mínimos y un mensaje inclusivo, sacando a cerca de 500.000 personas en toda España, todo ello sin banderas o filiación a partidos o sindicatos predominantes, es decir, gente de movimientos sociales y personas cansadas de ver siempre lo mismo en el devenir de la crisis.

Es sorprendente que todavía la clase política no se haya dado cuenta de la significancia del mensaje, y es que, embravecidos unos (PP) y cabreados otros (PSOE), ambos han sacado sus conclusiones tras el 22-M sin escuchar a su propia ciudadanía, que les exige al unísono un cambio político, un cambio de modelo económico, y sobre todo, exigen un proyecto europeo común y democrático, porque la democracia se está vertiendo a una cloaca repleta de siglas institucionales con representaciones políticas cuando menos dudosas, caso del FMI, que dicta a nivel internacional reglas al son de los mercados y que a nivel ciudadano no son respaldadas.

(C) Periodista Digital

Estos nuevos dictadores del sistema son muy complejos porque no entienden de ideologías y sus bases fundamentales residen en la estabilidad monetaria, para ello necesitan mantener un sistema cautivo de su propio funcionamiento, que exige un crecimiento continuado para sobrevivir. Los teóricos del “decrecimiento” ya nos avisan que es imposible en un sistema finito el crecimiento infinito, y por eso a un sistema de crecimiento continuado le suceden las crisis, que son fases de ajuste radical donde se aplican generalmente recortes sociales, cada día más graves y profundos.

¿Qué culpa tiene la sociedad de que exista un sistema irregular y mal planificado?, no es regular porque aparte de tener altibajos cada día más intensos, también presenta una perversa desregulación que permite la posesión de más poder al que genera el flujo del dinero, para entendernos: los bancos mayormente.

Endemoniar a los bancos no es la solución, la solución es que en esos mismos bancos exista un código ético, porque han perdido sus funciones primigenias, es decir: enriquecerse favoreciendo la creación de nuevos negocios que a su vez enriquecen a la sociedad, y han pasado a ser controladores del flujo monetario, siendo de facto tan poderosos o más que los gobiernos de sus respectivos paises, con la característica de que estos bancos son internacionales en su mayoría y que cada día resultan más complejos de controlar.

Bien, en un debate profundo deberíamos partir de la visión de nosotros mismos, siendo realistas es probable que nos hayamos dado cuenta de que nosotros también pecamos de ese deseo egoista de estar por encima de los demás, así que para ello nos valemos en el día a día de múltiples minucias que nos permiten no pagar todos los impuestos debidos, o cobrar si nos es posible una subvención que no nos corresponde. Sabemos perfectamente que somos en parte cómplices cuando pedimos un trabajo sin IVA o cobrando el paro buscamos un trabajo sin contrato.

Esa corresponsabilidad social reside en todos y cada uno de nosotros, pero el grado es más elevado cuanto más responsable es una persona en su entorno, por ello un sistema justo pasa por el necesario cambio de sistema educativo, y la educación no reside exclusivamente en lo que estudiamos, sino también en lo que vemos y aprendemos de los demás, porque todos los españoles llevamos dentro a un “especulador” que busca dar un “pelotazo” o urdir estrategias de enriquecimiento que nos permitan vivir mejor, con lo cual no buscamos el resultado o producto, sino el rendimiento como base de nuestro esfuerzo.

Como ejemplo tenemos Intereconomía, un canal de corte “liberal”  y que por tanto defiende el libre mercado, pero que llegado un punto y con la excusa de una resintonización han pedido dinero a sus televidentes para sostenerse. Televidentes por otro lado muy fieles, pero por mucho que lo intenten no podrán sostener una cadena cuya audiencia es absolutamente baja por motivos muy simples: esta cadena no interesa.

Claro, ahora empezamos a ilusionarnos, porque vemos que en cierto modo el sistema económico no intervenido es realmente democrático, y quizás nos empecemos a dar cuenta de que el intervencionismo aplicado por los mal llamados “liberales” se fundamenta en un interés muy sencillo: ellos creen tener razón, por tanto si no les apoya nadie es porque algo o alguien impide su “libertad”, así que terminan apelando a la famosa “socialización de sus pérdidas”, que consiste básicamente en poner la hucha, como han hecho multitud de bancos y empresas. Nosotros, como parte del sistema, como consumidores, somos poderosísimos, en apenas unas semanas podríamos hundir una empresa multinacional, por eso un ejercicio responsable en nuestro consumo puede cambiar también muchas pautas de las empresas, ya que el consumo es nuestro voto en el sistema económico.

Un buen amigo me decía que la mayoría de los medios de comunicación clásicos son en realidad “tapaderas políticas”, debido a que con datos en la mano casi ningún medio es sostenible económicamente por si mismo, debido a los increibles gastos que supone cualquier emisión televisiva, por lo tanto en realidad tenemos en ellos flujos societarios de grupos de presión que los utilizan como vía de comunicación y propaganda, o peor, medios públicos como la siempre deficitaria Telemadrid, unida al casi quebrado canal de  “La Otra”, del mismo ente. Y, sin embargo, medios muy deficitarios como TVE, han pasado a dar buenos resultados de audiencia e ingresos cuando han girado desde el modelo PPSOE de antes, a tener una cierta libertad para programar contenidos de calidad. Motivos para la ilusión no faltan: los medios son un medio democrático, y aún cuando todavía se sostienen basuras televisivas como “Sálvame”, si nos ceñimos a los datos, estas basuras son muy minoritarias, pero enganchan y mantienen un nivel elevado de ingresos porque son un círculo cerrado de basura mediática que compra un público fiel.

¿Qué ha diferenciado al 15-M de movimientos pasados?… pues muy sencillo: es la primera revolución social 100% nacida de las redes sociales, esta ha tenido un elemento diferenciador muy positivo en la diversidad de ideas que encajan en unos mínimos, a añadir que su seguimiento mediático ha sido muy llamativo, tanto es así que algunos habituales de la “conspiranoia” creen que  la Plataforma “Democracia Real Ya” es en realidad un instrumento gubernamental subvencionado. Sin embargo no es DRY ó #acampadasol la causa de esta revolución, es la gente, la gente que como tú y yo estamos intercambiando un constante flujo de información que nos interesa y abre los ojos, somos seres individuales, anónimos, independientes, que creemos en lo que queremos creer, que libremente elegimos la información y que somos más selectivos que nunca, algo impensable hace apenas diez años.

Hoy 19-J de nuevo se innovaba en medio de la marabunta social y mediática de algo nuevo, que llama la atención, que difiere de lo clásico, debido a que en vez de manifestación había columnas que convergían desde los barrios hasta el centro, aunque si bien hay cierta inspiración de aquellas manifestaciones en el centro de Caracas de columnas llegadas de los barrios pobres, no es menos cierto que se añadían además ciertas novedades, como una convocatoria vía “Facebook” de músicos de variadas orquestas y grupos que unieron sus instrumentos y voces con el “Himno de la Alegría” en clara referencia a la Europa que todos deseamos. Esos detalles, además de la nuevamente enorme cobertura mediática, permitió albergar una ilusión de cambio a todos.

Lo he dicho decenas de veces: el cambio es agotador, el cambio es lento, las estructuras sociales se modifican insertando en las cadenas eslabones renovadores, eslabones originales y que como pasó en la anterior junta de accionistas del Banco Santander, permiten ir renovando los ideales, renovando la ética, presionando al cambio desde dentro de las estructuras que han de cambiar, que no son más que aquellas que ya tenemos identificadas como principales responsables de la crisis que nosotros sufrimos principalmente.

Por eso, y porque los resultados van llegando, no conviene bajar la guardia, ya que en tan sólo un mes hemos llegado con apenas 1.500.000 de personas movilizadas por las calles de España, a modificar desde dentro de las sociedades democráticas de la vieja Europa muchos debates, debates que tal como el de las listas abiertas, empiezan a calar, y sin necesidad de violencia, se les demuestra que nuestros argumentos valen más que las porras de sus cuerpos policiales, ya no importa que intenten reventar nuestro movimiento por todos lados, aireando mentiras, informaciones sesgadas (caso de Telemadrid poniendo imágenes de Grecia en el contexto español) y muchísimos insultos a las personas que como yo, no nos consideramos ni violentos ni “perroflautas”, de hecho en su momento odie tocar forzosamente  la flauta. Sin embargo domino perfectamente muchos entresijos de los sistemas informáticos que en su vida nisiquiera llegarán a intuir algunos políticos, cuya formación es impropia de paises desarrollados.

Quiero finalizar esta entrada haciendo un llamamiento a la ilusión, no negaré que es difícil, pero nuestra insistencia es su perdición, así que tratad de hacer vuestro el cambio, individualizad en vuestro entorno eso que entendeis por cambio, ya que aunque nos parezca sorprendente, cada día somos más los que tenemos un gran sentido de la justicia social, y por ahí se pueden marcar las pautas de un movimiento indefinido cuya base de emisión empiece a través de un cable de cobre que tienes en tu casa, conectado a tu ordenador, que a su vez llega a un teclado que seguramente hayas infravalorado como vehículo del cambio, hasta que estos días te han demostrado que sirve para mucho más de lo que imaginabas…

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Empiezo a creer…

mayo 19, 2011

“La apatía de nuestra sociedad comenzó cuando la comodidad de no tener que pedir ni exigir nada, era la pauta común de nuestro comportamiento, finalmente el individualismo nos terminó por convertir en “blancos” fáciles para un nuevo enemigo…”

Desde hace muchos años las sociedades europeas han atravesado una bonanza sin igual, los sistemas democráticos se han afianzado y hemos disfrutado de muchas mejoras que nos han permitido disfrutar de cambios positivos impensables hace apenas un siglo.

Yo he vivido de cerca decenas de manifestaciones y acontecimientos que a un nivel local han cambiado las cosas, pero, en los últimos años, incluso a ese nivel era difícil hacer posibles los cambios, ¿por qué?, quizás porque en medio de una imaginativa situación en donde todos íbamos a ser ricos gracias a la posesión de un bien inmueble, resultó que durante años… muuuuchos años, diría yo que casi dos décadas, la sociedad española, y por extensión muchas otras sociedades a nivel global, sintieron que venía un nuevo orden en el que todos íbamos a ser partícipes de un nuevo maná, de la noche a la mañana todos podíamos hacernos ricos con acciones, ladrillos, derivados  y ya de paso esclavizar en paises emergentes a los medios de producción, para así comprar barato y ganar unas cantidades bárbaras de dinero dedicándonos a no hacer nada o muy poco. Habíamos olvidado las burbujas de comienzos de siglo, las que derivaron en unas tristísimas guerras.

Un sistema injusto es por definición una bomba de relojería. Históricamente los límites en los que una sociedad termina por revolucionarse han ido variando, y de forma casi matemática se puede aplicar un porcentaje de menoscabo de derechos  en el que una sociedad deja de ser tal y se convierte en un grupo de gente que explota y humilla a otro, generalmente mayor, que finalmente cabreado acaba (lamentablemente) quemando, guillotinando y asesinando a los que consideran la causa de sus males, con los efectos colaterales que esto puede conllevar.

Sin embargo estamos en el siglo XXI, la sociedad actual no está preparada para aceptar manifestaciones violentas y sanguinarias, no quiere cambiar a costa de perder su integridad y principios morales, ya que lograrlos ha supuesto en décadas anteriores la pérdida de muchas vidas  y el nacimiento de  odios (aún presentes) que por fortuna somos sabedores de que no conducen más que a la división, al miedo y a la regresión a situaciones en las que las ideas no pueden fluir libremente, sean las que sean.

Supongo que alguien ya habrá entendido que estoy de alguna forma adelantando los orígenes de un movimiento, ahora llamado “15-M”, que en estos días va a ser protagonista, pero que se diluirá como tantos otros y dejará a cambio unos resultados más o menos positivos para la sociedad española. Me parece fascinante que hayamos sido nosotros, los españoles, los  pioneros en Europa en llevar a la calle las movilizaciones que desde luego no han faltado en Grecia o Portugal, pero que por fortuna nosotros estamos convirtiendo en algo muy parecido a lo que se ha gestado en tantos otros sitios, y es que hemos juntado acampadas, con caceroladas, manifestaciones y explosión en redes sociales, arrejuntando en un movimiento todo el proceso aprendido meses atrás con los ejemplos de Islandia, paises árabes y naturalmente nuestras propias experiencias, que también las tenemos.

El 14 de mayo de 2006 fue una fecha histórica porque nacieron las “sentadas por una vivienda digna”, un movimiento ciudadano que murió tan pronto fue utilizado e instrumentalizado, y es que la causa de esta gravísima crisis sistémica había atacado por entonces a muchos jóvenes, causando el problema de la inaccesibilidad a la vivienda (derecho amparado por la Constitución en su artículo 47). Yo por entonces era, tal como siempre he sido, un romántico, un soñador, un idealista en definitiva que ha encarnado el rol de militante, activista y persona implicada, ya sea con RetroMadrid, ya sea con la Plataforma por una Vivienda Digna, ya sea ahora con el 15-M. Cuando veo movimientos no excluyentes, me uno a ellos, y si no existen los creo, intentando de alguna forma llevar un estilo de vida lo menos hipócrita posible, y hasta ahora no me ha ido nada mal. De hecho soy un joven afortunado, porque vivo  relativamente bien, y aunque actualmente estoy parado, la razón de mi indignación no es esa, la razón de mi indignación viene de  la ceguera colectiva que hemos tenido.

Cuando en 2002 empecé a oler chamusquina, no tardé en darme cuenta muy pronto de que algo raro nos estaba pasando a todos, para empezar yo acababa de comenzar a trabajar en 1999 y veía como de repente explotaba una burbuja llamada “.com”, con esa excusa mi salario quedó congelado, muchos compañeros se fueron sin ser sustituidos, a otros los despidieron con diversas excusas, y yo terminé por quedarme casi sólo en mi departamento, aún así aguanté. Posteriormente llegada mi decisión de independizarme tras tener contrato indefinido en 2003, resultó que otra burbuja en ciernes comenzó a inflarse, y mis ahorros no daban ni para plantearse un alquiler. Mi indignación crecía, no era ya sólo mi salario congelado o mi falta de perspectiva laboral, sino el ver que compañeros que se marchaban iban a trabajos no mucho mejores, el ver que amigos recien salidos de la universidad empalmaban una beca tras otra, el ver que cada día empeoraban más las condiciones laborales.

Era 2004, mi primera canalización de la indignación fue a través de la Plataforma por una Vivienda Digna, que junto a otros colectivos se movilizó en Madrid en marzo, ese año yo organizaba la primera MadriSX & Retro y no pude ir a la también primerísima manifestación contra la especulación inmobiliaria. Justo ese año nació mi proyecto “Burbujona” y empecé una durísima tarea que me ha arrastrado hasta casi la depresión, intentando concienciar a familiares y amigos. Es sumamente agotador cambiar conciencias.

En 2006 como dije, nacieron las “sentadas por una vivienda digna”, la Plataforma por una Vivienda Digna se constituyó en asociación y justo a la vez nació “MadriSX.org”, el proyecto de asociación para divulgar la informática clásica, en todas esas “zambras” andaba metido, y por si fuera poco acababa de ser fiel a mis principios y me había conseguido independizar marchándome de alquiler a un bonito apartamento en Cuatro Caminos.

Mi indignación crecía pese a todo, y es cierto, tenía capacidad económica para independizarme, podía vivir por mi cuenta y tampoco parecían ir tan mal las cosas, pero a la vez veía como el litoral español era destruido, como mi ciudad se volvía inhabitable a la vez que las gruas campaban por doquier, a muchos amigos no tan afortunados les empezaba a ver con algunos problemas económicos, había gente víctima de la violencia inmobiliaria, y lo peor es que casi nadie se daba cuenta, todavía ciegos de una falsa riqueza, la mayor parte de la sociedad seguía erre que erre sin darse cuenta de la grandiosa estafa que estaba siendo perpetrada delante de sus narices.

El sistema estaba tan bien tejido que poco a poco miles de millones de euros de nuestro futuro se iban por un sumidero del tamaño de la tierra, nuestro dinero se trasladaba a ayuntamientos derrochadores que ejecutaban obras (muchas de ellas ilegales) faraónicas a base de endeudamiento, había cada vez más partidos políticos repletos de personas que se lucraban por una vía u otra, no faltaba el dinero opaco que evadía los impuestos, paraisos fiscales, maletines llenos de 500 €, y mientras tanto en mi entorno seguía oyendo la eterna cantinela de “bajar nunca bajan”, “al principio es difícil, luego es fácil”, “compra ahora o no podrás hacerlo nunca”… No hice ni puñetero caso, conseguí pasar a un sector laboral más anticíclico como la medicina, pero allí, una vez más, contemplé estupefacto como el ladrillo había metido la zarpa: obras de hospitales que se ejecutaban sin pagar a sus proveedores, retrasos en los pagos, recortes nunca vistos en la sanidad pública, nos decían que fuésemos a la privada, en la sanidad privada al final se reflejó lo mismo que en la pública, menos ventas, más presión…

Pese a todo y tras nueve años en la EMV de Madrid, me asignaron una (cara) vivienda de protección, que mal que bien me permitió salir del alquiler que año tras año me iban subiendo hasta absorber casi el 50% de mi salario, y pude en Vallecas comenzar otra vida con los ahorros de tantos años de esfuerzo, y eso que conseguí una opción algo más barata, pero no era más que un parche a esta calamitosa situación. Entre tanto llego en 2008 la famosa explosión de agencias de calificación, entidades de crédito y demás, que, en EEUU, acabaron contagiando al mundo con esa sangría que se había perpetrado en un sistema que había llegado a unos extremos inaceptables de corrupción e inmoralidad, fruto de la receta del mal llamado “liberalismo ecónomico”, que no es más que la máscara del “mirad hacia otro lado mientras os estoy robando delante de vuestras narices”.

Es así como finalmente se ha gestado el movimiento surgido el pasado 15-M. Al igual que ha pasado en paises árabes, la dichosa manía de buscar responsables, instigadores o ideologías detrás de un movimiento, ha hecho que se esté manipulando de forma continuada algo que ha nacido de la nada, para ser exactos de un tío indignado que leyó probablemente el libro “Indignaos” de Hessel y decidió abrir una página para reclamar una democracia de verdad, esa que la dictadura de los mercados ha barrido de un plumazo en poco más de dos años, esa que tanto nos había costado fraguar y si acaso apenas mantener.

Yo considero que a lo largo de los años 80 se estaba creando algo muy bonito entre todos, hasta que de repente pasó lo del referendum de la OTAN, seguida por la corrupción del PSOE  y la posterior llegada del PP, añadiendo la increible pérdida de poder del asociacionismo, la masificación de las universidades y el ya gravísimo “No a la guerra”, seguido de su instrumentalización política y el uso que se le dio a los ciudadanos tras 2004, que castigaron al PP y seguidamente fueron terriblemente engañados por el PSOE, y no olvidemos lo ocurrido en la Comunidad de Madrid, cuando el urbanismo metió a Esperanza Aguirre en el gobierno de esta comunidad, y que aún es pronto para que se den cuenta, pero pronto muchos madrileños entenderán lo ocurrido tras la falsa sonrisa de Aguirre, y es que mientras le dejábamos gestionar (en una aparente perfección) nuestra región, hemos empezado a ver como el transporte público se ha encarecido enormemente, la sanidad tiene efectivamente más hospitales, pero peor atención médica, el agua que la reina Isabel II puso en nuestras manos va  a terminar convertida en una S.A. al uso, y por si esto fuera poco, ahora crea exclusiones y defiende una educación diferenciada, como si mezclar fuera malo, cuando gracias a la diversidad yo he vivido la alegría de ver que los que tenemos mejores capacidades podemos ayudar a los que necesitan un poco de apoyo porque por diversas razones no tienen buenos resultados.

¿Qué clase de sociedad monstruosa plantea este sistema?, a mi sinceramente me huele a basura, a podredumbre, y atónito asisto a lo sucedido en varios paises nórdicos con el ascenso de la ultraderecha, o lo ocurrido con el Tratado Schengen, ¿a qué demonios juega Europa?, ¿no son capaces los ciudadanos de ver que la causa de todo esto no son los inmigrantes, el euro o la apertura de fronteras?.

Tengo fe ciega en las redes sociales, mi círculo de contactos ya merodea un área de influencia de cerca de 15.000 personas. Tras lo sucedido estos años veo que como bien decía Punset en su programa “Redes”, todos estamos conectados y tenemos una influencia mucho mayor de la imaginada sobre nuestro entorno. Ahora por fin empiezo a creer, precisamente tras pasar un año especialmente jodido, porque he visto como uno tras otros mis proyectos han ido cayendo, desde RetroMadrid que no ha podido celebrarse en 2011, hasta la pérdida de mi trabajo, donde estuve 11 años seguidos en una empresa en la que creía,  pero en la que por cuestiones personales he visto que mi esfuerzo no ha podido a la poca capacidad de ver más allá de las apariencias que tienen algunos.

De aquí a las elecciones generales de 2012 van a pasar muchas cosas. Como buen observador ya veo el futuro más prometedor y repleto de posibilidades, he visto como las redes sociales son muy potentes, como los blogs  terminan calando cuando transmiten ideas innovadoras y positivas, como el cambio es un factor siempre necesario para avanzar, que aunque cueste, al final la razón poco a poco se impone, y, sobre todo, veo que mucha gente hemos evolucionado a un estado de pensamiento muy diferente, muy lejano a las viejas doctrinas que encasillaban a los seres humanos por su clase o condición, y es que el ser humano es egoista, pero también es solidario. El ser humano sabe amar, pero también matar. El ser humano le gusta ser escuchado, pero también escuchar, y esa esa en definitiva la causa de que la sociedad exista y sea necesaria. Sin equilibro la sociedad no es posible, y por eso en una sociedad del conocimiento y las redes sociales,  el balanceo definitivo a una sociedad planetaria ya es posible, tan sólo queda que los pilares sean sembrados, para ello quedan años de trabajo y esfuerzo, y este movimiento del 15-M es uno más de entre los cientos que van a surgir en toda Europa, ahora veremos si hemos madurado como sociedad, y sobre todo nos daremos cuenta poco a poco del increible efecto de Internet sobre esta “nave espacial” de 6.000 millones y pico de personas que merece ser cuidada y conocida por los que viajan con ella a través del inmenso Universo.

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“Nueva Rumasa”, aquí algo no huele bien…

febrero 20, 2011

No voy a actuar de abogado defensor de “Nueva Rumasa”, pero si pretendo dotar de datos bastante esclarecedores a mis lectores. Estos datos  no he tardado demasiado en localizarlos, creo que pueden hacernos reflexionar  sobre lo que a mi me está pareciendo una clara “operación orquestada” para que un personaje “incómodo” como el señor Ruiz Mateos termine otra vez hundido, todo porque no le interesa su supervivencia  a algún grupo de presión, y así aprovechan su momento de debilidad para desacreditarle en una época pre electoral.

Primer actor: La banca

La banca adeuda 349.000 millones de euros y emplea a aproximadamente 250.000 empleados en España , y aún así dicho sector financiero quiere recortar cerca de 45.000 empleados en los próximos años, mientras que “Nueva Rumasa” no ha recortado personal en todos estos años de crisis, ni tampoco tienen intención de hacerlo.

Dicho esto, tenemos algo clarísimo, porque resulta que “Nueva Rumasa” emplea de forma directa a más de 10.000 personas y sin embargosu deuda de 700 millones de euros es exactamente 1/500 parte de lo que debe la banca española, y aunque salvando las distancias, resulta que “Nueva Rumasa” genera en equivalencia 1/25 parte de los puestos de trabajo que el sector financiero español.

http://www.elmundo.es/elmundo/2010/01/25/suvivienda/1264419886.html

Segundo actor: el Gobierno y las inmobiliarias

Dije que algo no huele bien, lean, lean y luego hablamos de datos:

la ministra corredor insiste: “es buen momento para comprar casa

el gobierno anima a comprar piso en 2010 ante posibles subidas de

Blanco anima a comprar una vivienda: “Es un momento óptimo para

¿Necesitan más?… ¿hablamos de la deuda de las inmobiliarias españolas?, rebusquen un poco, pero se la resumo rápidamente en esta gráfica (fuente: Expansión):

No nos resulta a muchos sorprendente ver que la empresa “Quabit”, que emplea a unos 1.100 empleados, llega a duplicar la deuda a refinanciar por “Nueva Rumasa”. ¿Han oido ustedes hablar de Quabit en algún momento?, para nada, a veces de refilón hablaron de inmobiliarias como “Astroc” cuando su deuda muchimillonaria afectó a su rendimiento en bolsa, y por tanto llamó la atención de miles de inversores que repitieron la experiencia “Terra” por unos momentos.

Sin embargo, “Nueva Rumasa” ha recibido a causa de una deuda “miserable” en relación a su patrimonio, una cobertura mediática sin igual, especialmente de medios de comunicación muy sospechosos de tener intereses de mucho calado en hundir este “holding”, ya sea como arma política para poner a sus inversores contra el Gobierno o bien para nuevamente expoliar a un grupo empresarial y regalarlo a los amigos y “enchufados” de los políticos de turno, todo porque la familia Ruiz Mateos nunca ha caído bien entre esas aves de rapiña.

Está clarísimo: aquí hay unas varas de medir muy diferentes, y a las inmobiliarias y empresas del sector que más dinero mueve para financiar partidos y ayuntamientos, no parece que interese darlas mala publicidad, todo lo contrario, se las ayuda con un vergonzante descaro, falseando datos o manipulando de forma interesada la realidad.

Tercer actor, la administración pública

Y mientras los ganaderos de Aragón se quejaban contra “Nueva Rumasa” por retrasar sus pagos a 90 días, tenemos al Ayuntamiento de Madrid pagando a 260 días, sin embargo todavía ninguna empresa le ha “echado huevos” y ha paralizado sus servicios o suministros al Ayuntamiento de Madrid, cosa que si ha ocurrido con Clesa, lo que ha obligado a “Nueva Rumasa” a paralizar la producción y tener a sus empleados de brazos cruzados, así como tener problemas para abonarles las nóminas por falta de abastecimiento.

Por cierto, ¿saben lo que deben los equipos de fútbol de la liga BBVA?:  pues 3.400 millones, y casi 3.600 millones conforme a las últimas estimaciones, y es que por algo la patrocina un banco. Pero lo que resulta más aberrante es la deuda al fisco de  600 millones de euros. ¿Saben lo que debe el Rayo Vallecano de Madrid?, actual líder de segunda: 21 millones de euros , y este club está al día con las nóminas e impuestos. Sin embargo el Real Madrid debe exactamente lo que todo el grupo “Nueva Rumasa”: 700 millones de euros. Y todavía alguien defiende a su presidente, que hizo un negocio particular especulando con terrenos deportivos, y es cierto, saldó la deuda del Madrid, pero de “rebote” se hizo a “dos duros” con unos terrenos en “Valdebebas”, con los que ahora espera sacar unos beneficios multimillonarios para su empresa: ACS.

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Por favor, difundid estos datos, hace falta que de una vez seamos críticos con la información que nos viene servida, y que acostumbremos a tener una medida más justa de las cosas. No es en absoluto justo el tratamiento informativo que ha tenido “Nueva Rumasa” estos meses, y por mucho que no haya sido del todo lícito el procedimiento que han utilizado para captar financiación, no hemos de dejar fuera de consideración el más que probable maltrato del sector financiero contra este grupo de empresas, que al no gozar del beneplácito de los “amigotes” del PPSOE, habrá visto como su deuda contraida con la crisis no ha sido tratada de forma ecuánime respecto a otros sectores corruptos y apestados como el inmobiliario.

La conclusión es muy clara: a un grupo de gente no les apetece ver crecer a un grupo de empresas fuera de su control, y esto probablemente tenga mucho que ver con ese grupo de empresas que controlan media España en diversos niveles: Repsol, Telefónica, Santander, BBVA, Vocento, Grupo Prisa , Endesa, Gas Natural / Fenosa, etc… en las que todos sabemos perfectamente que se trafica con voluntades políticas y un enchufismo que no está demasiado lejos del existente en esos países árabes donde su población ha terminado cansada de que el dinero se reparta siempre entre los mismos.

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2011, el año de la cobardía

enero 1, 2011

El silencio ante la injusticia, es la principal injusticia.

Ayer 31 de diciembre todavía revoloteaba el teclado de mi ordenador con unos dedos silenciosos, escribía con el pesimismo de haber visto un 2010 naufragar en el mar de la hipocresía humana, en el mal de nuestra sociedad, ciega de consumo y egoismo. Mis palabras eran oscuras, apenas podían transmitir un simple gesto positivo, era incapaz de pulsar varias teclas y que saliese una palabra relacionada con la felicidad o el bienestar, mi propio cuerpo protestaba cuando intentaba reflexionar de manera esperanzadora sobre nuestro futuro, ¿ni tan siquiera yo estaba convencido del cambio?. Al final desistí y dejé de escribir…

Llevo hablando del cambio desde hace años, ya sea a través de Burbujona, a través de mis amigos y familiares, como a través de este joven blog que ayer perecía en mi impotencia. Hoy ya despierto, pero sin ganas de despertar, emprendía un 1 de enero de 2011 con si cabe menos ganas, aprovechaba para leer un libro que cayó tras un cúmulo de circunstancias en mis manos. Su título lo decía todo: “Las Nuevas Tecnologías y los Valores Humanos”, y, tras devorarmelo con suma facilidad, vi que Alfonso Gago (su autor) se apuntaba en 2000 a las mismas ideas que yo empecé a generar en 2004, cuando por mi mismo comencé a darme cuenta de que este mundo ya no funciona, y que las reglas están cambiando.

No será casual tampoco que además de haber caido ese libro en mis manos, haya encontrado reflejadas ideas que he generado leyendo, estudiando, preguntando, y sobre todo, observando. Hoy mismo le transmitía a un amigo que estamos ahora mismo en un circo decadente donde la sociedad productiva es cada vez menor, en ella payasos mal vestidos, trapecistas mal pagados y domadores hastíados trabajan por pura inercia, mientras la misma sociedad protagoniza a un público que sigue pagando su entrada forzosamente, pese a que el espectáculo ya no gusta a nadie, pero las normas rigen un circo en el que quieras o no quieras tienes que entrar. Detrás entre bambalinas está el dueño del circo, contando los billetes que ese público había pagado, entre los que se incluyen algunos que en su día eran actores de ese circo, pero que ahora sobraban porque cada vez hay menos ingresos.

El dueño del circo está cabreado, cada vez ingresa menos, pese a esto mantiene el circo abierto y paga muy bien a otros cuantos afortunados que desde su posición contemplan el circo que se derrumba, donde ya nadie disfruta o interpreta el espectáculo con alegría, los payasos con sus colores desgastados apenas hacen sonreir a los pocos niños que han venido, porque cada vez nacen menos.

Ha llegado el momento de contar la recaudación, los actores del circo que producen el espectáculo necesitan como sea cobrar lo justo para poder pagar las hipotecas de sus carromatos sobrevalorados, lo que les ha llevado a aceptar cada vez peores condiciones, y los leones languidecen porque apenas pueden comer. El dueño después de pagar una miseria a los que producen, retira el resto (90%) para seguir manteniendo intacto su nivel de vida, su barriga grasienta y su brillante carromato con ruedas de oro. Los que están a su lado son conscientes de la injusticia, pero un buen sueldo les hace callar, saben que si hablan terminarán entre el público, parados y contemplando el espectáculo que a nadie gusta.

Y así es queridos lectores este mundo, un circo decadente que ya no atrae a nadie, que un gobierno inhábil mantiene a base de saquear lo poco que nos queda a los actores que producimos en este escenario donde unos pocos entre bambalinas luchan denodadamente por mantener su ritmo de vida, que mantiene en el hambre y la miseria a los desheredados, gente que nisiquiera ha podido entrar al circo porque ya no tienen nada.

Mi visión global del problema de esta sociedad me duele, porque es cierta, no hace falta ir muy lejos para ver que pese a que aún podemos pagar nuestro coche, nuestra casa y nuestras juergas con los amigos, cada vez vemos más cerca el final de este episodio de luces, en el que el circo brillaba por todas partes y la gente no cesaba de entrar y pagar alegremente lo que le pedían por cualquier cosa, y si uno no tenía suficiente, pedía prestado y seguía engordando la rueda que unos actores producían para deleite de todos: magos de las finanzas, domadores de masas, payasos de la política, funambulistas de la economía, trapecistas del arte…

Todos ellos quieren creer que esos tiempos regresarán, que el dinero regresará, pero no, se ha quedado en un sitio donde unos pocos lo guardan para intentar vivir en una burbuja de riqueza, tienen muchísimo más de lo que necesitan, pero sin embargo mantienen secuestrado al dinero, que muerto de asco deja de producir riqueza y queda enterrado mientras gobiernos y ciudadanos no cesan de emitir y recibir el mensaje repetitivo de que tenemos que arrimar el hombro y tragar con la injusticia, porque es lo que nos arreglará los problemas.

Sabemos que no es así, y que la justicia no se consigue con medidas injustas. Hay recursos suficientes en el planeta tecnológico que hemos generado, con un cada vez mejor acceso a la información los paises del tercer mundo podrían desarrollar tecnología que mejorase sus métodos productivos, con un reparto un 5% más justo de la riqueza descendería el paro probablemente a la mitad, con un reparto más equitativo de las necesidades de producción seguramente no habría paro, pero no, tenemos o queremos mantener a toda costa un nivel de vida y nos da igual si nuestras horas extras impiden trabajar a un semejante, las aceptamos ya sea por dinero o por no perder nuestro puesto de trabajo, en definitiva, somos cómplices de un circo decadente, injusto, donde muchos sin hacer nada se llevan el dinero de los que trabajan, donde pocos manejan los hilos de la carpa que con la amenaza de que si se van se nos caerá encima, nos mantienen esclavos de su dictadura, y esos esclavistas tienen nombre y apellidos, trabajan en consejos de dirección de empresas de telefonía, electricidad y banca, han tejido una estructura con la connivencia de todos, y, ahora, las pequeñas empresas, sostén de la economía, tragan con sus directrices, acatando, so pena de ser destruidas, lo que les dictan desde las grandes que manejan el cotarro pero no la producción.

No se como lo ven ustedes, yo lo veo muy claro: aquí falta decir las cosas en el día a día, veanse a ustedes mismos en un bar a las 9 de la mañana, cuando en su jornada laboral debaten en el café sobre lo mal que está todo, lo mal que lo hace Zapatero, y que mierda de trabajo que tienen… y de la empresa mejor ni hablamos, siempre mal gestionada y que cada día pone menos recursos al trabajador (y productor por extensión) para que la vida sea más llevadera y eficaz. Al ratito del desahogo, incluso el mismo jefe que siente que algo va mal, cogerá el teléfono de otro jefe que a su vez depende de otro, que a su vez depende de unos pocos clientes que van soltándole migas y estos a su vez tienen un consejo de dirección en los que se repiten las caras, los apellidos y por desgracia, las pautas de comportamiento animal, egoistas, vanidosas, hipócritas. Esa hipocresía de nuevo regresa por el mismo canal hasta su jefe, que se queja amargamente de lo mucho que trabaja, pero que acepta silenciosamente lo que le han dejado sobre sus hombros, él a su vez transmitirá ese pesar a sus empleados, que tambien se quejarán en su mayoría silenciosos, mientras que los pocos que se quejan de la raiz del mal, caen en desgracia.

Ya tengo muy claras las cosas, lamentablemente claras. Hoy en día el ser humano en el nuevo sistema ha de renunciar a su esencia, a sus valores, a su humanidad, todo ello  para alimentarse. También ha de renunciar a sus ideas, a sus convicciones y callar ante la continuada falta de respeto a los más mínimos valores éticos y morales. Las empresas se cargan de hipocresía anunciando en sus intranets que son lo mejor, que ayudan a la sociedad, que respetan a sus trabajadores, pero a la hora de la verdad no saben que es eso, no contratan a personal suficiente, mantienen con pinzas el funcionamiento del circo particular que cada empresa tiene, gestionando cada día con más apariencia y menos recursos un conjunto de actores que producen sin parar, pensando o esperando que algún día ellos también estarán entre los que entre bambalinas se reparten el dinero.

2011 va a ser el año de la cobardía, porque vamos a callar en nuestras oficinas, vamos a callar en nuestro devenir diario, vamos a callar viendo en la TDT el “Gran Hermano 24 horas”, vamos a ser testigos silenciosos del circo… muchos desde los asientos sin hacer nada, otros con cara de angustia trabajarán y trabajarán, quizás con mejor cara según sea su salario pactado, pero aún así tendrán los ojos del que actúa sin creer en su proyecto, porque ve que mientras él se esfuerza, otros muchos parece que no quieren saber nada de compartir, de humanidad y de respeto, o peor aún, quizás ya sea usted uno de ellos, y sea consciente de que es miembro del silencio a cambio de un estilo de vida que se desmorona.

Les deseo un feliz 2011, a ver si en 2012 puedo ver el cambio que tanto espero, mientras tanto seguiré denunciando lo que me parece mal, porque es mi obligación moral y ciudadana. Este próximo lunes cuando vayan al café piensen en lo que les escribí, quizás empiecen a percibir cosas que antes no percibían.


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La Economía 2.0, ó cómo reinventarse de nuevo (4 y final)

agosto 21, 2010

Llega el momento de finalizar  esta serie de entradas que no pretendían en absoluto  ser un tratado de economía, sino un espacio abierto a la reflexión sobre el sistema que sostiene y hace funcionar nuestra sociedad, y por extensión la economía ahora inevitablemente globalizada.

En una primera etapa destaqué que si algo está lastrando a nuestra economía, ese algo es sin duda la clase política y financiera, ellos y sus resistencias al inevitable cambio han puesto en vereda a todos los resortes económicos, y estos han empezado a tambalearse ante tamaña ineficacia gestora. Por activa y por pasiva las corrientes filosóficas y librepensadoras, apenas tenidas en cuenta, han estado reflejando en posición de espectadores lo que iba a ocurrir con un sistema que sencillamente estaba quemando sus últimos cartuchos de existencia.

Y ahora con la crisis declarada desde el famoso “turning point” de 2008, y las posteriores caidas de las principales entidades financieras de los EEUU, nos han arrastrado a un pozo sin fondo del que no nos quieren dejar salir, pero no por la falta de deseo, sino por la falta de eficacia y nuevas ideas de los acorbatados “yuppies” que nos tienen rehenes de su juego, cual adictos a una droga, día a día se juntan en “Wall Street” ante diluvios de píxeles que reflejan índices, números y estadísticas, pero no son conscientes, o no parecen serlo, de que detrás de esos “videojuegos” a los que están enganchados, hay gente, seres humanos que todavía creen en un sistema y que por tanto son dependientes de este, por lo que en realidad esos “adictos” de “Wall Street” están cometiendo crímenes, no son sangrientos, pero sus consecuencias si lo llegan a ser.

El poder no es sino la capacidad de actuar para cambiar las cosas, y nosotros tenemos más poder del que imaginamos, pero falta una madurez social que hoy por hoy pocos paises tienen, sin embargo, el capitalismo se ha empeñado en hacernos creer que todos podemos ser ricos y vivir conforme a ese ideal de riqueza que desgraciadamente casi todos admiramos, y no hay nada malo en ser ricos y manejar dinero, lo malo es no ser conscientes de que ese poder y riqueza (no siempre van de la mano) pueden cambiar el mundo para bien, y que cuanto más bien generemos en la sociedad, más riqueza recibiremos, y detrás de esa riqueza deberemos valorar que las limitaciones de vivir en un planeta finito nos obligan a ser solidarios no sólo en el reparto de riqueza, sino en la gestión de los recursos que pertenecen a la humanidad, teniendo en cuenta estas premisas bien nos vale replantearnos nuestra existencia y dejar de mirarnos al  ombligo una y otra vez, porque hay muchos más ombligos que a igual esfuerzo quizás no estén tan bien situados como lo está el tuyo, es importante que seas realista y veas que muchos de los “logros” que has conseguido en la vida han venido de mano de otros con los que compartes tu existencia.

Forges refleja con claridad lo que está pasando sin necesidad de escribir páginas y páginas de análisis metódicos de los principios de la crisis de sistema que vivimos. ¿Qué nos ha pasado?, ¿qué nos pasa todavía?, ¿por qué no reaccionamos?, y aquí inevitablemente entramos todos en juego, pero por encima de todos está la clase política, aquella que supuestamente tiene la misión de ser un “servicio público” a nuestras órdenes, pero después cuando llegan al poder nos damos cuenta de que todos ellos son un saco de intenciones, pero que a las primeras de cambio nos fallan y desoyen claramente lo que como sociedad demandábamos cuando votamos un proyecto político.

Falta coherencia y sobre todo falta efectividad, al final el sistema globalizado será muy positivo, pero de momento está siendo un auténtico saqueo a la sociedad para intentar salvar el culo a los que nos han metido en esta situación tan crítica, desde los bancos que manejaban los resortes del crédito e inflaban a su gusto los valores inmobiliarios, hasta los que recogían los “despojos” financieros de los principales bancos, entrampando a familias enteras a base de avales con la promesa de convertirnos a todos en propietarios, ¿propietarios de qué?, de una deuda que muchísima gente no podrá devolver. Es hora de reiniciar el sistema, es hora de cambiar todo y hacer desaparecer a estas entidades que han demostrado obrar única y exclusivamente por el interés propio, ¿qué ocurre con las grandes ideas económicas del siglo XX que ahora si pueden ser llevadas a cabo?, si, hablo de una banca pública y universal, hablo de una gestión transparente de las nuevas unidades productivas que regularán el futuro del sistema económico, hablo de “robar” el control económico, y por tanto el poder a aquellos que nos quieren estafar.

Los políticos son por definición cobardes, no tienen agallas a enfrentarse a los problemas porque ellos son la base del problema, no actuan por sentido común, sino por juegos de influencias y poder que les hacen prisioneros del mismo sistema que nos tiene a todos aprisionados. A veces convendría ponerse en la piel del político para ver que realmente ellos no pueden actuar, todo porque hemos permitido que el paso de los años haya ido poco a poco matando un estado del bienestar que Europa había creado tras tantas guerras y masacres, ¿no han servido tantos siglos de historia para darnos cuenta de lo que estamos a punto de perder de seguir así las cosas?

Yo creo que la sociedad tiene que cambiar, y va a cambiar porque es el pilar fundamental de la nueva economía y el principal resorte para que, tal como adelantaba Eduard Punset, tejamos una red neuronal que trascienda a nuestra propia individualidad, Internet lo hace posible y la inteligencia social será la que en el futuro asuma el poder, es un proceso que van a tratar de dinamitar si es preciso interrumpiendo nuestra libertad de acceso a la información, pero no va a ser posible, porque la minoría que actualmente tiene tejidos los lazos que sustentan este enfermo crítico, llamado sociedad global, son eso, una minoría, en muchos casos está ahí por herencia y no por su inteligencia y capacidad de autocrítica, por eso es necesario que haya de una vez una continuada acción política al máximo nivel para que nos demos cuenta de que no podemos dejarnos arrastrar por unos resortes que se controlan por tan pocas manos, ¿qué es una empresa sin sus empleados?, ¿qué es una economía sin ahorradores?, ¿qué es una extensión de terreno sin nada en ella?:  NADA, nosotros, la sociedad, la humanidad, lo somos TODO, y como tal hemos de entender la relevancia de nuestro papel en el futuro, y que la construcción del nuevo sistema será muy compleja, y además requerirá de años y años de cambio, pero llegará, ya lo creo que llegará, y no será necesario recurrir de nuevo a sindicatos patraña, partidos políticos y empresas enormes que nos amenazan con dejarnos en la calle si no nos sometemos.

Efectivamente, las empresas son el primer lugar en el que hemos de iniciar el cambio como individuos, no aceptando que lo que rechazamos en la sociedad se refleje en el propio devenir diario, seamos inteligentes y cambiemos nuestro entorno para adecuarlo a los intereses humanos, hoy en día las redes sociales facilitan que ciertas empresas cambien sus formas de organización empresarial, flexibilizando sus estructuras e igualando cada día más las jerarquías que poco a poco tienden a ser casi horizontales, tanto en lo salarial como en las competencias, departamentando cada día mejor las estructuras y buscando los puntos comunes para que existan trabajos que realmente tienen un desempeño de equipo, en el que todas las ideas y opiniones son igual de importantes. ¿Qué pinta la corbata en el nuevo entorno laboral?, llegará el momento en que la elegancia y seriedad no estén en esa anticuada prenda, sino en la seriedad y desempeño del trabajador, hay muchas formas de ser elegante, la web 2.0 es un claro reflejo de ello.

El poder productivo y económico es nuestro, pero nos tienen divididos e individualizados, han conseguido que todos consideremos de color “rojo” a aquello que se niega a aceptar lo que todos sabemos que no está bien, y no hace falta decir más, ¿acaso tú sientes que este mundo es justo?, ¿estás agusto viendo la injusticia que te rodea?, no nos extrañe que si aceptamos esta situación luego tengamos en el día a día que aguantar a tantísimos impresentables que campan a sus anchas en una sociedad que mira a otro lado cuando por ejemplo, alguien es apaleado delante de las narices de la gente, ¿qué clase de sociedad hemos creado?, ¿a dónde fueron la solidaridad y el respeto?, ¿qué queda de los mensajes que sabemos que traen la justicia al mundo?, si no actuamos no queda NADA.

La economía 2.0 se basa en el flujo de la información y el conocimiento, pero el ser humano ha de ser incentivado a pensar por si mismo, a crear un espíritu crítico, ha de aprender a distinguir entre el bien y el mal, entre lo justo e injusto, ha de desarrollar una cultura del respeto a las diferencias, a nuestros semejantes, a la naturaleza, a los que piensan diferente, ha de comenzar a recuperar lo que la actual dictadura oculta del “neoliberalismo” le ha hecho perder, esto es el carácter del ser humano como un individuo social, que vive de la sociedad y que por tanto ha de respetar a esta por la enorme dependencia que tenemos unos de otros. Ahora que las distancias entre nosotros desaparecen,  es la hora del cambio, porque podemos ver que existen más y más iniciativas en apariencia ridículas como la de Matt, que un día decidió viajar por todo el mundo y simplemente bailar para hacernos sentir partícipes de un milagro.

No es ridículo por tanto pensar que yo mismo, sin ir más lejos, soy capaz de iniciar el cambio, yo mismo he experimentando lo que es generar una experiencia 2.0 como lo fue RetroMadrid, sigo sorprendido del gran resultado que tuvo un enorme lugar de encuentro que se inició porque gracias a Internet (y muchos años de esfuerzo) llegó a juntar a 2.000 personas para algo que moría, que no tenía sentido comercial, que años antes la habrían ridiculizado empresas como Nintendo, y que sin embargo gracias a esta era 2.0 veían que nosotros estábamos ahi, deseando revivir nuestros recuerdos, deseando demostrar que podíamos, que el cambio era parte de nuestra existencia, y que lo que nos gusta es ser felices, ¿tan complicado es creer en que nuestro futuro puede ser mejor y repleto de felicidad?, pues para algunos parece ser que si, pero en estos tumultuosos años la sociedad ha virado 180º mirando al pasado para darse cuenta de que todos compartimos un lugar común.

Carl Sagan empezó a hacernos ver que éramos una sociedad planetaria, el protocolo TCP/IP sembró la semilla del cambio y las redes se expandieron mediante cobre, fibra optica y señales de radio, esas que de forma natural emiten los planetas y estrellas, eso que siempre estaba ahí, con nosotros, en la naturaleza, y que ahora forman parte de nuestro futuro, la propia esencia de la tierra nos va a liberar de tantos años y años de esclavitud y sometimiento a unas reglas que mueren porque ya tenemos ojos y podemos ver, tenemos oidos y podemos escuchar, tenemos olfato y podemos oler, tenemos tacto y podemos sentir, tenemos gusto y podemos saborear el cambio, el cambio ha llegado, está aquí, entre nosotros, nos costará adaptarnos, pero es tan inevitable como nuestra propia muerte.

Y ahora, cuando veas este vídeo, sal a la calle y ¡baila!, vive la vida, respeta, y aprende a no hacer con los demás lo que no quieres que hagan contigo. Ellos son como tú, entiéndeles y convive, comparte y sueña con este mundo que ha nacido de las redes sociales…