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RetroMadrid, la historia de un sueño hecho realidad (Final)

julio 16, 2010

Terminamos este recorrido histórico alrededor de una feria que quiso hacerse mayor, y que al final por el empeño de muchos terminó por ser lo que todos soñábamos.

RetroMadrid 2010 fue por mi parte una mezcla de reto personal, profesional, vital, y de aficionado, quería ante todo dar una lección a toda una sociedad de que trabajando juntos si se puede, y vaya si se pudo. Pero este milagro no habría sido posible sin la aparición de personas muy determinantes a lo largo de las diferentes ediciones, algunos ya han aparecido en las diferentes entradas de esta narración, otros están perfectamente reflejados en este enlace que creo muy importante visitar:

Créditos RetroMadrid 2010

Quizás haya podido dar la impresión de ser el típico personaje con síndrome “centro del universo”, como si la feria girase en torno a mi persona, soy consciente de ello, pero nada más lejos de la realidad, porque esta percepción  deja de tener  sentido si los que habéis ido a las diferentes ediciones juzgais lo que sabíais de mi, y lo que sabéis ahora, probablemente os hayáis llevado una sorpresa porque quizás pensabais que yo ahí no pintaba mucho, y es que literalmente renuncié a mi personalidad con tal de dar forma a este sueño, todo porque me sentía culpable de cualquier problema o error que se producía en la feria, y una forma de “armadura” es precisamente intentando esconderse de la notoriedad.

Es ahora cuando disfruto de lo que he hecho nacer con tanto esfuerzo, y además me recreo en esa feria del 13 de marzo de 2010, y me doy cuenta de que para mi el 13 ha sido un número precioso, porque 13 personas fundaron la AUIC, porque un 13 me llegó la notificación de la inscripción legal de la misma, porque un 13 me hicieron indefinido en mi trabajo actual, porque 13 plantas tenía el edificio donde vivían mis padres, el 13 nos ha acompañado a la AUIC en infinidad de ocasiones y todo lo que parecía malo ha terminado por crear una piña en torno a unas siglas.

Voy a echar la vista atrás, quiero volver a mis 29 años, era viernes 13 de 2009 cuando sin motivación ya veía realizable la feria de 2009, incluso la semana previa seguía sin tener claro si se produciría el “efecto RetroMadrid”, pero se produjo, sabía que la feria era clave para salvarme y salvar la AUIC, todo terminó por adquirir sentido cuando esa noche íbamos a cenar y percibía por primera vez algo de reconocimiento a tanto esfuerzo dedicado a lo largo de tantos años, sobre todo cuando las caras que en tiempo no me miraban con buenos ojos, ahora sonreían, ese día fue un titánico esfuerzo en medio del calor y el agobio de 1.200 personas hacinadas en un centro cultural sin capacidad para una feria que se desmadraba.

Por la noche tras la cena de hermandad una persona me dio un abrazo cuando se marchaba, era un abrazo sentido que me subió el ánimo, un abrazo fruto de la magia que esa persona había vivido a lo largo de todo un día, eso me reportó que algo estaría haciendo bien si la gente era feliz con esa unificación de esfuerzos en una fecha del año, esa persona era Jesús Fabre, un gran compañero al que le debo mucho más que un simple agradecimiento.

RetroMadrid 2010 comenzó tras ese abrazo, tras esos cánticos de que nos íbamos al IFEMA, tras esas sonrisas y alegrías compartidas, veía que por fin había triunfado el sentido de equipo, el sentido de pertenencia a algo grande, un grupo de gente motivada que apagó los problemas que pese a todo surgieron en 2009, y es que el éxito de esta feria produjo un efecto nunca antes visto, ya que a pesar de muchos desagradables incidentes, como la desaparición de “Marcianitos”, agrupación que había dado vida a esta feria casi apagada, o los comentarios desagradables de los mismos de siempre, pues ya no importaba, eramos más y queríamos triunfar.

La fuerza de esta feria fue el principal argumento para rematar un “dossier” de la feria y a través de Fernando Saenz presentarlo en la Facultad de Informática, afortunadamente dio resultado y aceptaron acogernos, así que el primer gran paso estaba dado, que era tener localización para la feria. Pese a todo intenté ir preparando el “terreno” para ubicaciones alternativas, como el “Matadero” o “La Casa Encendida”, sin mucho éxito por cierto.

El secreto de esta feria de 2010 se gestó en DNX el 27 de junio de 2009, el equipo organizativo empezaba a ser un grupo de gente cohesionada y César Astudillo aplicó una metodología casi experimental en España basada en un método de un autor canadiense, era un sistema evolucionado del clásico “brainstorming” en el que yo me situaba como eje central de un problema, que era hacer crecer la feria y hacerla sostenible, conscientes como siempre de que se nos estaba yendo de las manos fruto de su éxito. Durante ocho extenuantes horas pusimos a discurrir nuestra masa gris llenando de pegatinas e ideas varios carteles, y con un “embudo de ideas” salieron las claves del éxito, como era la forma de motivar a mi equipo para rendir al máximo con ilusión y efectividad.

Ese día en DNX me sirvió y mucho, y además me pude demostrar que era capaz de ir mucho más allá de lo que imaginaba, porque allí sobre la mesa surgieron ideas para todos, yo me enamoré de Nintendo, a Jesús se le ocurrió Facebook, y estoy seguro de que aunque no me lo hayan dicho, el resto del equipo empezó a generar en su cerebro un concepto de feria, una feria que todos compartíamos y que queríamos sacar adelante pese a las dificultades humanas y económicas.

Mi labor a partir de esas fechas sería titánica, en septiembre de 2009 se constituyó en una reunión muy productiva un comité de gente con muchas ganas de trabajar, cada uno desde su ámbito, y yo personalmente quería utilizar esta feria de “lanzamiento” a mi carrera profesional.

Este es mi blog, y por tanto es mi punto de vista, pero se que esta feria tuvo un gran componente de fortuna desde el primer momento a través de cada una de las personas que compusieron su realidad. Es indescriptible la sensación que tenía de que “algo” se gestaba, tenía una confianza ciega de que todo el proyecto saldría adelante, y todo porque se me ocurrió redactarlo de forma  clara y concisa, después lo hice llegar a todos mis compañeros, e inicialmente no le di demasiada importancia, pero su guión fue sin duda el camino que todos seguimos.

En septiembre se me ocurrió la idea de reeditar la conferencia “La edad de oro de los 8 bits, la experiencia en España”, recopilando el material de los ponentes, y para mi sorpresa todos los ponentes podían quedar para grabarla en la fecha en que se celebraba el tercer aniversario de la AUIC, de ese modo podríamos publicarla, cosa que no se pudo hacer en RetroMadrid 2009 por la falta de la cinta. En esa reedición se me pasó por la cabeza empezar una operación de “marketing ” en toda regla, empezando por grabar unas entrevistas y despedir “El Greco” de una forma misteriosa, todo el objetivo era levantar polvareda en el buen sentido, y vaya si se levantó, pero en el malo, porque nuevamente la AUIC salió en el “candelero” y prefiero ignorar las vergonzantes palabras que se soltaron.

Estaba claro, para bien o para mal la AUIC tenía mucho éxito como entidad, el hecho de que tanta gente estuviese pendiente de ella demostraba precisamente nuestra importancia, que ya sabemos que España es así  con las iniciativas que tienen éxito 🙂

Bueno, pues resulta que estábamos por el buen camino, de hecho hasta se criticaba la nueva ubicación, por tanto era la acertada. En plan pomposo acuñé la nueva feria como “RetroMadrid 2010, la nueva era”, y esa terminología fue bastante efectiva a tenor de lo visto.

Anteriormente decía que la feria estaba rodeada de afortunados acontecimientos, tanto es así que puedo garantizar que esta feria no habría sido posible tal como la hemos conocido sin lo que sucedió en mi trabajo, y es que temporalmente estuve sin proyecto, lo que me dejó con mucho más tiempo libre del habitual para dedicar a la feria, a añadir otras afortunadas coincidencias, como el hecho de que Jesús Fabre trabajase en ese momento en Educamadrid, portal que fue clave para la proyección y enfoque de la nueva feria 2010, ya que en una reunión que mantuvimos con la agencia de publicidad de Nintendo (Q&A) se nos dijo que Nintendo buscaba un mercado familiar y educativo, Jesús tomó nota y en su portal dio con la gente que posteriormente organizaría la “Retrolimpiada en familia”. Yo por mi parte no hacía más que elaborar dossiers, mi empecinamiento con Nintendo se produjo por unas palabras de César Astudillo, cuando no se si en broma o en serio dijo que molaría tener a Nintendo como patrocinadora.

Sea como sea tenía la firme esperanza de llegar a Nintendo, pero no es tan fácil como parece, las grandes empresas aún formadas por personas, primero tienen que “amoldarse” a las novedades, y me imagino que alguien de Nintendo acabaría “harto” de recibir noticias nuestras por decenas de vías diferentes, tal como estaba haciendo con el tema del concierto que posteriormente llamaría “Bits & Baudios”, y cuya gestación nació desde el momento en que conocí Arsgames y a John Tones en “RetroEuskal 2009”, a la que nuevamente asistí intentando mejorar las relaciones institucionales entre AUIC y RetroAcción.

Además y cumpliendo con la ya casi “tradición” de realizar una actividad de importancia en diciembre, este año nos animamos a participar en Expogamer, y aunque la feria dejó algo que desear, nuestro trabajo fue un preludio perfecto de lo que ocurriría pocos meses más tarde en RetroMadrid, Expogamer nos vino bien para “engrasar” el engranaje que haría posible RetroMadrid 2010.

Resultaría farragoso desglosar todos y cada uno de los detalles de la feria 2010, creo que con indicaros que entre Jesús y yo destinamos cerca de 1.400 horas a la organización de esta feria, ya es suficiente para que podáis haceros una idea de la complejidad humana y técnica que tuvo esta feria, y la cantidad de reuniones y preparativos que tuvimos para que su resultado fuese sobresaliente.

Una de las mejores facetas de mi existencia, es saber mirar al pasado para aprender de lo bueno y de lo malo. Sin hacer caso a la famosa canción de Mecano: “Ay qué pesado”, yo miré a mi pasado para reencontrarme con mensajes de gente como Emilio de Hardcore Gamer, ó la alegre coincidencia de que el gerente de Paladar Eventos era usuario de MSX, no hace falta decir que nos entendimos perfectamente 😀

Mientras Jesús en su parte del pastel ahondaba en el universo de Mario, creando la charla que estoy seguro pronto será solicitada en decenas de sitios, su afición a las consolas era el complemento perfecto a mi pasión por los ordenadores clásicos. También fue clave para RetroMadrid la conciencia que tuvimos ambos de que esta feria tenía que ser “algo más”, y no una simple reunión de aficionados, de ahí que Facebook fuera un factor clave, la AUIC ya era una entidad que con RetroCoruña 2009 demostraba que salía de su agujero para crear lazos de amistad y trabajo.

La alineación astral era tremenda, digna de estudio, porque esa portada que podéis ver ahí arriba no habría sido posible sin la aparición de Fernando Sangregorio, al que pude conocer en una feria del juguete antiguo, donde Rulas lleva ya años montando una mesa con su colección de ordenadores y cintas, le prometí pasarme por ahí y mientras ojeaba unos “iron man” Rulas me comentó que por ahí andaba el ilustrador de un videojuego que estaba expuesto en su mesa, yo como digo no creía en las casualidades, de hecho se me ocurrió proponerle realizar la portada para el videojuego “Space Invaders edición RetroMadrid 2010” que una pareja de coleccionistas  con gran empeño editaron en un precioso cartucho que sorteamos entre los asistentes.

Y claro, con tanto empeño y gracias a contactos surgidos en RetroCoruña con Marca Player  se produjo el milagro, y es que llegamos hasta Manuel Curdi, jefe  de prensa de Nintendo, que ya había oído hablar de nosotros decenas de veces, supongo que pensaría que algo debíamos tener bajo el brazo si oía tanto acerca de esa “desconocida” feria de obsoletos. Y si señores, ¡conseguimos llegar a Nintendo!

Alguien dirá con razón: “estos debían estar nerviosísimos”, pero seguramente Jesús estaba triplemente excitado, en cambio a mi simplemente me producía ilusión poder por fin exponer cara a cara mis planteamientos sobre la feria, y comprobar que curiosamente “Q&A” no tenía mucha idea de los objetivos de Nintendo, ya que querían “treintañeros frikis”, y yo me miré a mi mismo y dije, “¡los tenéis, a mogollón!” 😉

Ya estaba todo hecho, y he de reconocer que las grandes ideas de una pareja de decoradores que conocimos habían hecho efecto en la reunión, sin embargo y pese a que Nintendo pagaba la propuesta, no pudieron facturar y finalmente Nintendo puso toda su carne en el asador para que RetroMadrid se vistiese de gala con el aniversario del Super Mario Bros, que por cierto, he de contar la historia de la tarta de cumpleaños que ofrecimos a Mario: ¡me acordé de ella la tarde anterior!, y como la cafetería de la Facultad de Informática no podía hacerse cargo, acabé llamando a mi compañero Jaime “Alt” para pedirle que buscase por donde fuera una tarta, y cosas de la vida que apareció una tarta de “gominolas” mientras estaba en los prolegómenos del concierto “Bits & Baudios”, donde “Gominolas” era precisamente  el creador del eje narrativo de la memorable inauguración oficial de RetroMadrid en su nuevo enfoque de festival cultural.

Por cierto queridos amigos del Spectrum (va sin segundas lo de “queridos amigos”, lo aclaro por si acaso), ahora si que me voy a permitir decir alto y claro algo que deseaba fervorosamente decir, y es que yo me encargué de traer a Jesús Alonso a la feria, tras el primer contacto que ZXevious hizo en nombre de la AUIC. Javier “Utopian” es testigo de ello, porque ya estaba harto de cargar esa cruz de “odiador de Spectrums”, gracias a esa labor titánica desarrollada en RetroMadrid ahora es realidad Relevo o Retroworks, y es factible que se produzcan juegos versionados para ambas plataformas, todo ello fruto de las sinergias entre usuarios de MSX y Spectrum, ¡otro sueño realizado!

Pero lo mejor de todo, y algo que me permitió afrontar las inevitables tensiones que llegarían previas a la feria, fue el conocer a una chica llamada Cathy, una francesa que me hizo fuerte en unos momentos en los que la AUIC volvía a tener tensiones procedentes desde las mismas personas que seguían “minando” a su manera la línea de flotación de esta entidad. Cathy me hizo darme cuenta de que yo era capaz de estar muy por encima de todo eso, y existe un hilo que en las news de Spectrum registró el poder que me dio saberme valedor de la razón, porque decidí intervenir públicamente para ejercer mi autoridad como máximo responsable de la entidad, acudiendo además a una amiga abogada que terminó por zanjar el asunto requiriendo por escrito una reunión a quien creía que esto era un juego y que se podía impunemente dañar a los demás con retorcidas realidades.

Una vez recuperado el respeto de una comunidad tan particular como la de aficionados a eso que se dio por llamar “retroinformática”, regresé a un foro del que había sido expulsado sin haber faltado a una sola de sus normas, y una vez conseguí ese gran objetivo personal de ser respetado, pude organizar RetroMadrid con una tranquilidad y certeza pasmosas. Ni el hecho de ver que no teníamos mesas para los expositores, ni los problemas con el espacio para la gente de AUMAP me hicieron perder el temple, y aprendí a manejar las negociaciones con mano izquierda, tanto es así que los pequeños conflictos surgidos fueron resueltos sin grescas de ninguna clase.

Y tras más de 800 horas dedicadas a este empeño, tras centenares de mensajes, tras docenas de reuniones, tras sonrisas, discusiones, disgustos, caras nuevas, caras viejas, acontecimientos síncronos, pues la fortuna que busqué había llegado, de hecho sabía que cumpliría mis 31 años y otro montón de canas acompañado de todos los que creyeron en mi desde aquel lejano septiembre de 1994, cuando todo comenzó.

¿Quién me iba a decir a mi que sería artífice de un pedacito de historia?, conseguimos, y conseguí reunir en dos inolvidables jornadas a casi toda la familia de José Solé, una persona que merecía su reconocimiento y homenaje tras tantos años de dedicación, creo que a todo el “staff” de Topo Soft, desde mi querido “Gominolas” hasta Alejandro André, autor del mágico “Spirits”, también aparecieron personajes de gran importancia de otras muchas compañías de software, desde Opera, hasta Zigurat, desde MCM hasta Erbe, ¡mi empeño en que RetroMadrid haya nacido y crecido había reunido a todos aquellos que conformaron una industria en la España de  los años 80!.

El aparcamiento de la Facultad estaba a rebosar, la EMT hizo caso y reforzó la línea de autobús, la gente venía por docenas, mi hermano estuvo ahí echándome un enorme cable en el acceso principal, y mis viejos colegas y amigos ahi estaban, dándome la necesaria palmadita en la espalda, y todo cobró sentido cuando de repente ¡apareció José María Pacheco!, ya no era sólo Manuel Varela, de Majara Soft, sino el que fuera mi mano derecha en las primeras ediciones, aquello para mi fue el cierre de todo un ciclo, la realización de un sueño, mi sueño era volver a ver a mis amigos reunidos, y por fortuna creo que no sólo yo cumplí ese sueño.

Desde el viernes 12 un milagro fue haciéndose realidad, y mi excitado compañero Jesús Fabre vivía en primera persona la experiencia que yo viví unos años antes cuando sentía que perdía el control de las cosas, pero su simpatía sin límites ayudaba a crear amigos, mientras que yo nunca supe dar mi mejor cara, pero el 12 de marzo cumplía mi otro sueño, que era ser capaz de no perder los nervios y disfrutar de “mi” feria, tantos años en los que había repetido machaconamente el mensaje de “en este barco vamos todos”, permitió que el barco zarpase con fuerza, nuevos compañeros, gente venida de fuera a ayudar, Nintendo presente, y un concierto “Bits & Baudios” que marcaba los primeros compases de esta orquesta que para deleite de todos fue sincronizada hasta el último detalle, hasta los errores organizativos parecían encajar perfectamente. Las notas y acordes de una versión de la música del “Titanic” de Topo Soft marcaron una electrizante composición que hizo erizar mis cabellos, mientras “Gominolas” se agachaba en un alarde de sentimientos, y de repente tras eso vino una canción dedicada a “RetroMadrid”, no podía llorar en esos momentos (pero lo hago ahora, y muy agusto) en los que el cansancio me anulaba, pero por dentro sentía que había dado comienzo la sinfonía humana más perfecta que podía existir, una sinfonía que se hacía realidad con ilusión y motivación y sin un sólo euro de por medio.

Mi alma se sentía liberada de un peso vital tremendo, la noche previa a la RetroMadrid dormí como un auténtico bebé y por primera vez en tantas ediciones de la feria, me desperté gracias a ese aparatito que tiene una alarmita y que muy rara vez se encarga de hacerme abrir los ojos, pero ese día lo hizo. Llegué a RetroMadrid escuchando la música de un album muy especial llamado “We All Love Ennio Morricone”, donde hay una canción de la que al final de esta entrada  veréis en un vídeo que espero podáis disfrutar tanto como yo hice en su momento.  Comprobaréis como se os eriza la piel si sois capaces de entender la letra hasta sus últimos detalles, es la canción de Françoise Hardy, que en 1966 escribió “Je Cangerais D’avis”, es apasionante porque este album me ha acompañado a lo largo de todo 2009 y 2010, también mientras escribía estas entradas del blog, y es que para mi Morricone ha sido la inspiración del ambiente que rodeó a la feria, y la sutileza de la canción reseña perfectamente lo que significa RetroMadrid en su esencia.

Qué pasteloso me queda todo esto, pero yo soy así, siempre he sido un romántico que quiere cambiar la vida, la sociedad, revolucionar desde mi pequeña parcela mi entorno para hacer realidad la felicidad de otros, mi gran motivación es revivir pasiones, reencuentros, hacer que la gente se conozca, que surjan lazos y encuentros nada casuales que fructifiquen proyectos de futuro. RetroMadrid 2010 ha sido una lección de todo un equipo compuesto por más de 100 personas y que me siento orgulloso de haber liderado hasta el final, no es que haya sido todo perfecto, pero César Astudillo coincidía conmigo en la impresión de que aquello que vivimos el 13 de marzo fue pura magia, y todavía recuerdo con los ojos vidriosos el abrazo que no pude evitar darle cuando terminamos de compartir la RetroMadrid cantando la canción de la feria, el lema “creando mundos en ensamblador”, que nos unió y que nos hizo recordar algo muy importante, y es que nuestra afición por encima de todo es cultural, social y se basa en un ejercicio de imaginación que debemos conservar para generaciones futuras, nosotros hemos imaginado un mundo mejor, nosotros lo estamos transformando y la nueva sociedad está partiendo de iniciativas como RetroMadrid, una feria que he acuñado como “la feria 2.0”, porque ha nacido de la esencia de las redes sociales, de la esencia de la nueva economía basada en el individuo y su trabajo colectivo, de la revolución que se acerca inevitablemente y que desde estas líneas de un blog que apenas nadie lee intento explicar con mucho empeño y poco resultado, pero que  tarde o temprano saldrá del armario y mucha gente leerá curioseado por esas impresiones que un tipo “raro” que imaginó una feria donde todo fuese posible, escribió para todo el mundo con la intención de cambiarlo .

Mi afán es compartir mi experiencia y hacer creer a la sociedad que si RetroMadrid 2010 fue posible, no hay nada imposible, es cuestión de creer en vosotros mismos y emprender lo que soñáis. El modelo económico y laboral va a cambiar, y ese va a ser mi próximo trabajo, porque creo que ya he visto con suma claridad respuestas a muchas incógnitas que rodean a esta inexplicable crisis.

Gracias nuevamente a todos los que me habéis acompañado en estos años, amigos y “enemigos”, conocidos y desconocidos, desde el más cercano al más lejano. Cuando veáis con la misma claridad que yo que todo está conectado, empezaréis a entender que estamos condenados a entendernos y que el futuro de la sociedad es la antítesis del modelo actual que muere día tras día, RetroMadrid ha sido una gesta y el tiempo la pondrá en su sitio como un lugar que ejemplificó el comienzo del cambio.

Y ahora si, la canción que me inspiró:

Quedaros con esto:

“Il faut de tout pour faire un coeur Et bien peu, pour le défaire”

No soy muy experto en francés, pero viene a decir que hace falta muchísimo esfuerzo para hacer un corazón, y bien poco para deshacerlo, y viene a añadir algo que ahora tengo muy claro:

“Si tu m’aimais aussi Je sais que je pourrais tout laisser Et tout recommencer”

Para mi RetroMadrid es el amor de mi vida, y ahora se que sería capaz de dejarlo todo con tal de comenzar de nuevo, partiendo de cero para seguir haciendo realidad el sueño que nunca, nunca,  dejaré morir, y espero que quieras compartirlo conmigo.

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3 comentarios

  1. Enhorabuena , cabezón , porque te lo has ganado a pulso . Ahora a por la de 2011 , con la misma ilusión y entrega de siempre . Desde aquí sabes que siempre me tienes para lo que necesites , así que adelante con esta criatura a la que el tiempo esta poniendo en su sitio merecidamente .


  2. Chico, nos tienes que contar que te fumas para escribir lo que escribes… ¡Yo tambien lo quiero! ¿O es que no te tomas la medicación?


  3. El colacao amigo Spectrumero, ¡nunca falla!, pruebalo con leche y ya verás que energía te da… Si después sigues viendo la vida en ocho colores me avisas y te doy más recetas 😉



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