Archive for 29 noviembre 2009

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¿Te quejas de falta de tiempo?

noviembre 29, 2009

Todos alguna vez decimos eso de “no tengo tiempo”, en aras de excusarnos ante familiares o amistades que intentan comprometer nuestro preciado “oro”, sin embargo yo soy una persona que habitualmente no suele dejar algo por hacer utilizando el famoso “estoy muy liado, no me da tiempo”.

Siempre he dicho que organizándose bien nos da tiempo a todo, y si no voy a relataros lo que he conseguido hacer entre las 6:06 am del pasado viernes hasta el momento exacto en que publique esta entrada:

Me levanto y casi sobre la marcha me pongo los pantalones/jersey/camisa/peinarme y al garaje, cojo el coche y a las 6:40 ya estoy en la oficina, enciendo el ordenador, me pongo a revisar correos, escribo algo en el Facebook, a las 7:30 me voy a tomar un café con los compañeros recien llegados, a las 8:04 entramos de nuevo en la oficina, monto una videoimpresora, termino de rematar una oferta, hago una copia de seguridad, me voy a desayunar, conversamos un rato a la vuelta, organizo una serie de correos, cierro una venta en Alcalá de Henares, salgo de la oficina a las 13:50 y a las 14:10 me reuno en administración de la Facultad de Veterinaria, a las 14:40 salgo disparado antes del atascazo y a las 15:10 estoy comiendo en casa de mis padres. A las 16 tras un rato de relax paso por el peluquero y con cierto retraso me corta el pelo, a las 16:50 salgo hacia Carabanchel porque he quedado con una amiga para ir a comprar ropa a Alcorcón, a las 17:15 baja por fin y me regala unas deliciosas galletas de chocolate y canela, nos vamos a comprar y a las 17:40 ya estamos en Kiabi, descubro que en el fondo me gusta ir de compras, elegimos varios jerseys, me enamoro de un jersey de rombos que seguramente terminaré por comprarme, a las 18:45 terminamos de comprar/pagar y disparados contracorriente salimos a Carabanchel, dejo a mi amiga en Plaza Elíptica porque he quedado con otro amigo en Manuel Becerra, son las 19:25, he llegado puntual, mi amigo baja algo tarde, 19:40, salimos disparados a ¡Carabanchel otra vez!, aparcamos y a las 20:05 tomamos un café mientras charlamos de temas organizativos para ExpoGamer 2009, hago unas llamadas, charlamos de cosas trascendentes y finalmente como había quedado con otros amigos en Las Rozas parto a las 21:10 hacia allá con idea de cenar, consigo llegar a las 21:34, casi puntual, cenamos y charlamos de mil cosas, después tomamos algo en un bar cercano y a las 0:50 me marcho para a la 1:10 estar en casa, decido contestar a los correos personales y de la asociación y a las 3:40 me retiro a dormir…

8:40, un vecino con ganas de hacer bricolaje me despierta, intento dormirme de nuevo pero no lo consigo y a las 9:40 me levanto a terminar de hacer la colada, retiro la ropa del tendedero y la coloco bien dobladita en los armarios, intento dormir un rato, no lo consigo, al final tras un par de llamadas marcho a ventas porque tengo una comida en un chino con compañeros de la vivienda digna, llegan y comemos, tenemos después café/debate y a las 18 algo pelado terminamos y me voy a casa porque tengo que preparar algo de cenar, vienen una pareja de amigos, paso por el supermercado, compró cosillas fáciles de preparar y me avalanzo sobre la plancha porque tengo camisas pendientes. A las 21:04 llegan los amigos, abrimos el vino, caliento los aperitivos, vamos picoteando, hablando, vinito, cerveza, y ya casi a medianoche nos marchamos en busca de alguna cerveceria abierta, en la plaza del pueblo de Vallecas sigue cerrada mi favorita, pero probamos a meternos en un pub y hay buen ambiente, me tomo un par de beefeater con naranja, pasamos a la fase de debate abierto sin inhibiciones, ya casi las 2 y pasamos de nuevo por mi casa a recoger un bolso olvidado, decido enseñarles el trastero que quedaba pendiente, bajamos y se me escapa la llave por la fosa del ascensor, que horror, que drama, no vienen hasta mañana porque los de orona te cobran 100 si salen en horario nocturno, como no quiero despertar a nadie me ofrecen dormir en su casa, agradecido marchamos a su casa en la zona de chamberí y llegamos casi a las 3.

Domingo 7:40 am, me despierto asustado, tardo un minuto en ubicarme, es algo pronto e intento dormir, 9:10, no lo consigo, finalmente me doy una ducha y tomo un café, mis amigos siguen dormidos, les dejo y veo que llueve a mares, imposible ir hasta el metro, tengo tos y prefiero evitar problemas, llamo a mi padre para que traiga su copia de la llave de mi casa y a las 10 me recoge, cae granizo, el día parece casi de fin de mundo, llegamos a las 10:25 y parece que ya han pasado los del ascensor, compruebo que mi casa no tiene dos vueltas de llave, ¿habrá abierto el técnico?, mi vecino me ha recogido la llave muy amablemente y se lo comento, el pobre piensa que yo pienso que él ha abierto mi puerta, sin embargo yo me fío de él y le dejo claro que aclararé el tema con orona, tras cerrar me voy zumbando al campo del Rayo, juega la Real Sociedad, el ambiente es tan intenso como mi resaca, en ese momento recuerdo que no eché la llave para bajar al trastero, llamo a mi vecino para aclararlo, el partido comienza de maravilla, dos goles en 20 minutos, empate a 1, 2-1, 2-2, ufff, mi cabeza me duele a horrores, pido ayuda a un responsable de accesos y me acerca hasta el equipo médico (el mismo que atiende a los jugadores) y me atienden muy bien, me dan neubrofen 600 y poco a poco se me pasa el mareo.

El partido sigue tenso, 3-2, otro golazo finalmente de la Real Sociedad 3-3, ambiente de hermanamiento entre aficiones, tensión, finalmente pita el arbitro y salgo pitando para comer con mi familia, 14:15, estoy en Lucero, veo a mi sobrina, cuento mis anécdotas, hablamos de la Navidad y los Reyes, recojo algunas cosillas y a las 15:30 salgo hacia Vallecas, dejo a mi cuñado para que pueda dormir la siesta en su casa de Puerta del Angel, M-30, 15:55 ya estoy en casa, devuelvo una llamada pendiente a mi amiga francesa, tiene un problema con un spyware, lo eliminamos, al rato me pongo a fregar el piso, que ya tocaba, limpio el polvo, comienzo a barrer/fregar, dejo todo esplendoroso, a las 19 termino y el lavavajillas también. 19:15, enciendo el ordenador para navegar un rato, tengo algo de hambre, me tomo restos de la cena del día de ayer, después reviso algunos temas del hogar. Tras tomar un yogur y fruta me lavo los dientes y a las 21 decido escribir esto…

¿Puedo irme a dormir?, creo que en breve lo haré cuando descubra cómo coño me las he arreglado para hacer tantas cosas en un sólo fin de semana 🙂

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Atasco, la palabra maldita (2)

noviembre 27, 2009

Atasco, la palabra maldita

El nivel de entropía en las grandes ciudades es muchas veces un efecto perverso causado por el pasado de esas propias ciudades. En muchas ocasiones las ciudades se han ido formando mediante oleadas de inmigración en épocas muy variadas, desde el éxodo campo-ciudad al actual urbanismo salvaje en el que de forma premeditada se levantan barrios isla de proporciones inmensas, por tanto muy coche dependientes. Indudablemente este desarrollo a trompicones causa por una lado una distribución no homogénea de la población y además rompe con la norma urbana de las polis griegas en las que el “ágora” debía situarse a una distancia razonable caminando, sin embargo las ciudades actuales en muchos casos sitúan a distancias irracionales los centros de ocio, trabajo y diversión, obligando en ocasiones a realizar desplazamientos kilométricos a sus habitantes para tareas comunes.

Si uno se fija en el pasado verá que las ciudades siempre crecían en “gremios” o calles especializadas dedicadas al comercio, es notorio porque hay montones de calles en distintas ciudades dedicadas a los “Bordadores”, “Herreros” y demás profesiones, aunque el tiempo en general ha ido trasladando la ubicación original de muchas de ellas por las diversas transformaciones urbanísticas. Estas ciudades “gremiales” no hacían necesario un desplazamiento masivo de la mano de obra porque la población vivía prácticamente donde trabajaba, algo que hoy es equivocadamente considerado como “un lujo”, y por aquel entonces todo atasco se resumía a los días de mercado en el que toda la producción se debía desplazar de los “gremios” al mercado y del mercado a otras poblaciones y viceversa desde otros pueblos y poblaciones que generaban el producto a vender en estas ciudades.

Sin embargo la revolución industrial y la producción masificada causó la perdida del sistema artesanal, con ello se necesitaron grandes fábricas y grandes cantidades de empleados como mano de obra que se tenía que desplazar a zonas periféricas donde las chimeneas de ladrillo crecían como setas. En aquellos primeros años los trabajadores se empezaban a aglomerar en los “suburbs” de las grandes urbes inglesas, todos nacidos en torno a la industria, con lo cual persistía aún el desplazamiento a pie como principal medio de transporte, pese a que ya en algunas ocasiones los desplazamientos empezaban a ser demasiado largos, por ello ya empezaron a articularse los primeros sistemas de transporte público urbano estructurados tal como los conocemos hoy en día, primeramente con carros tirados de caballo, pasando por los tranvías y naturalmente el metro, la joya urbana del transporte público.

Deberíamos centrarnos más en lo que supuso el cambio definitivo que definitivamente lastró nuestra red viaria, y esto fue la popularización del vehículo privado, en el caso de Madrid los años 60 marcaron el desarrollismo algo tardío que ya había arrasado buena parte de las grandes ciudades europeas, este mal llamado desarrollismo consistía en poder llegar a todas partes con el vehículo privado. Ya no estaba de moda utilizar el incómodo y lento autobús o el atestado metro, y en cierto modo los primeros pasos del desarrollismo fueron un acierto, muchas familias descubrieron la tranquilidad del vehículo privado, lo bien que te venía llegar a tu destino, aparcar y bajarte sin tener que preocuparte de poder perder un autobús. El problema sin embargo radicaba en la enorme ocupación de espacio que supone un vehículo, pronto todas las calles, empezando por las más céntricas empezaron a saturarse, acto seguido vino la consabida contaminación generada por esa saturación y finalmente muchos regresaron al atestado metro o lento autobús porque perdían los nervios en el atasco matutino.

Esto ha sido un resumen demasiado alocado de la irrupción de vehículo privado, pero convendría irnos a Estados Unidos para fijarnos en el caso de Nueva York y Los Ángeles, ciudades antagónicas que para favorecer la movilidad según crecían tenían conceptos muy diferentes.

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Llega la Navidad

noviembre 25, 2009

En la nieve veo el blanco deseo de mi inocencia,
quiero creer que Tú estás ahí esperando,
pero la delgada línea de la paciencia ha traspasado mi alma,
pierdo la esperanza, estoy desesperado.
¿Cuantas lágrimas han rodado?, ¿cuantos corazones hay rotos?
No vemos el camino, no vemos un destino.
¿Cuando terminará esta agonía?…

Al final veo la luz, siento calor, siento un lugar intuido,
borroso el camino se hace presente, ando sin saber a dónde.
Despacio el calor me ha invadido, mi corazón derretido te añora,
y es en ese momento, en esa hora, cuando todo adquiere sentido…
Todo, todo, todo, porque Tú has venido.

(La Navidad -de verdad- se acerca)

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Atasco, la palabra maldita (1)

noviembre 24, 2009

Desde que existen las polis, existen los atascos y aglomeraciones, pues habría que remontarse a la época romana y los grandes foros para ver que en ocasiones acceder a las grandes ciudades y poblaciones podía suponer un ejercicio de enorme paciencia.

Sin embargo no es hasta nuestros días con la popularización del vehículo privado y las grandes infraestructuras cuando hemos visto los efectos más perversos de esas aglomeraciones puntuales que se pueden formar en cualquier sitio y lugar. Es por ello que me propongo realizar un análisis no muy detallado pero si sumamente ilustrativo que nos permita hacer un esbozo de las causas y consecuencias del tráfico rodado sobre nuestras infraestructuras.

Es curioso que sean los físicos los que estudian nuestros atascos en base al comportamiento de los fluidos, y es que los fluidos resultan lo más aproximado a nuestros vehículos circulando en autopistas e infraestructuras viales, en base a este comportamiento ellos se encargan de analizar esos puntos que originan los temidos atascos, lugares muy concretos que a veces son tramos de tan sólo 200 metros donde un simple estrechamiento puede dar lugar a un terrible tapón que probablemente sólo se elimine cuando hayan pasado incluso varias horas desde su formación, persistiendo incluso cuando el flujo de tráfico sea menor que el que había antes de su comienzo.

Sin embargo yo entiendo que los atascos tienen un gran componente psicológico, y por ello voy a ahondar en este punto dejando la física para otros, pues no es precisamente mi campo favorito…

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el destino nos llama (5 y final)

noviembre 20, 2009

El final se acerca, ¿el final?, ¿acaso ha llegado el final de mi vida?, entonces rectifico… se acerca el final de esta aburrida historia que he empezado a relatar de forma inconexa como ya adelantaba.

El lunes tras el fin de semana de “Halloween” encendí el móvil del trabajo y “voila!”, allí apareció el mensaje, era ella 🙂

Soy una persona con poco tacto, lo reconozco, porque me imagino que mi respuesta no sería demasiado convincente cuando pensó que yo era “gay”, pero por si acaso me permito aclarar para mi pequeño público que no, no lo soy, y miren que lo he intentado visto mi éxito con las mujeres, como dice un muy buen amigo mío, soy lesbiano ;-D

Bueno, ¿a qué viene este enganche de la fiesta con el viaje de Marruecos que se canceló o retrasó y que al final terminó en un viaje a tierras mañas?, pues en este caso he de hablar de Steve Jobs, un iluminado al que admiro bastante pese a su despotismo en la fase inicial de la mítica empresa Apple, que llegó incluso a ser despedido de la empresa que cofundó porque amenazaba con llevarla a pique al separar en facciones a sus propios empleados. Decía Jobs en la Universidad de Standford que en su experiencia vital había aprendido que existen una serie de puntos que lamentablemente sólo podemos ver cuando los recorremos, es decir, mirando hacia atrás, y que nos permiten darnos cuenta de que NADA es casualidad.

He dicho al iniciar este relato que el destino nos llama, y por eso quiero decir de la forma más rápida posible que el lunes 9 de noviembre me decidí a salir con la compi de piso de la que hablé, precisamente cuando debía haber estado en Marruecos, y si no hubiese hecho eso probablemente las cosas serían diferentes, peores o mejores, no lo se, pero diferentes.

Son ahora las 7 de la madrugada y apenas he dormido, pero en el mp3 suena “A Happy Ending”, así, sin más, porque ha tocado precisamente esa canción, y sin embargo en apariencia no ha habido tal “happy ending”. Ayer me llevé un nuevo chasco porque de nuevo soy un soltero que pretendía haber encontrado un amor, pero aprendí que detrás de todo lo que nos ocurre está la fuerza de Alguien que seguirá ahí velando por nosotros, y el destino me ha llamado a ser más fuerte. Llevo toda la vida implicado en mil cosas, tengo muchos proyectos personales que quiero llevar a buen puerto, pero de nuevo he escorado en mi proyecto de amar, quizás sea porque no se puede planificar algo que es inplanificable, los informáticos tenemos ese defecto, creemos que el mundo es como los ordenadores, previsibles y un tanto aburridos, pero no, el mundo tal como lo conocemos es un montón de personas que conforman una sociedad compleja y que individualmente es imposible desenmarañar, aunque luego seamos una especie de borregos que no tenemos más remedio que seguir unas rutas comunes.

Mi último mensaje es de agradecimiento, no se si cerraré este “proyecto” de blog o lo dejaré por si puede entretener a alguien, pero quiero hacer patente mi agradecimiento a esa compi de piso que ganó una apuesta que realmente no recuerdo, que me hizo perderme por Madrid y dar rodeos sin sentido pese a que todos los que me conocen saben lo bien que me oriento, hay muchas cosas que tengo que agradecer y pese a que mi tristeza es patente, se que tras unas semanas todo volverá a su cauce y seguiré “agusto” con mi vida, si, mis pasiones son pocas, pero cuando me apasiono soy la persona más feliz del mundo.

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El destino nos llama (4)

noviembre 18, 2009

Echemos la vista atrás: estábamos en “Halloween” y yo huía de las típicas fiestas de disfraces. Un amigo de la Plataforma por una Vivienda Digna me escribió esa misma semana invitándome a una fiesta normal y aunque ya tenía otro compromiso con una fiesta de disfraces de otro amigo 😀 , pues por cercanía y motivos varios preferí ir a la fiesta de mi amigo de la PVD, me pertreché de mi camiseta viviendadignera y con ropa informal salí disparado a su nuevo ático en Carabanchel.

Allí me encontré con la sorpresa de ver una fiesta elegante, gente bien vestida, y chicas, muchas chicas, pensé que me había confundido de fiesta 🙂

Sin embargo ese era el sitio al que había sido invitado, así que socialicé como suelo hacer, en fin, hablas de cosas, de trabajo, jijiji jajaja, etc. No soy amigo de fiestas masificadas, pero reconozco que esta había sido muy bien organizada, y en ella había tenido mucho que ver la compañera de piso de mi amigo de la PVD (obvio nombres y todo ese rollo por el tema de la LOPD) que es francesa y tiene muy buen gusto.

Bien, lo que viene a continuación es verídico, ya he expuesto que mi estado de “soltero” era un reflejo de mi situación de bienestar, ¿para que cambiar si estoy bien?, es lógico y mi buena reflexión hice cuando en 2006 terminé la tortuosa relación que tuve en dos fases (una en 2000-2001 y otra en 2006) con la misma chica. Nunca he tenido suerte, reconozcamoslo, no soy cariñoso, no soy apasionado, y sin embargo los que me conocen saben que soy la fidelidad en persona, me considero un devoto de la palabra y la promesa, siempre lucho por cumplir y me tomo muy en serio todo aquello que prometo hacer, aunque a veces no esté comprometido.

Con estos prolegómenos y sin saberlo resultaba que en esa fiesta alguien se había fijado en mi, yo realmente “pasaba por ahí” y el hecho es que no intuí, y ni tan siquiera interpreté las señales que andaban por ahí pululando, porque no era mi objetivo, es como cuando vas al campo a contemplar mariposas y delante de ti pasan mil cosas que para otro serían maravillosas, pero sigues erre que erre con las mariposas sin fijarte en el resto. Pues yo iba a esa fiesta a charlar con mis amigos y ser correcto con el resto de “desconocidos”, sin más pretensión.

Pero en esto que la compañera de piso de mi amigo de la PVD entabla conversación conmigo, y en una de estas con suma naturalidad me deja su tarjeta de trabajo apuntando el teléfono, a lo que yo por educación le dejo mi tarjeta de trabajo con teléfono ya incluido, y ya podéis reiros, os doy permiso, pero os juro que en esos momentos no tenía la más mínima consciencia de lo que pasaba.

La cama me devolvió al estado natural de mi ser, a la mañana siguiente fue cuando con una suma lentitud analicé lo sucedido la noche anterior y ¡coño!, fui corriendo al móvil y había varias llamadas, pero no era su número. En fin, la ilusión quedó en eso, en ilusión. Yo tampoco me veía capacitado para iniciar nada, iba a seguir soltero…

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El destino nos llama (3)

noviembre 18, 2009
  • Al día siguiente tras la fiesta post-charla de jefes me levanté tempranito y aproveché para desayunar, relajarme un rato y visitar una exposición que organizan unos colegas en el CAI Joaquín Roncal, una sala de exposiciones en donde Azpiri mostraba las portadas que hicieron furor en los años 80 dentro de los videojuegos de Amstrad, Spectrum y MSX.

    Sin duda había sido una suerte terminar visitando por primera vez parte de la gran exposición de informática clásica que supone RetroMañía en el mundillo en el que me muevo. Pero lo mejor estaba por llegar, cruzando una galería comercial me encontré con una cafetería/pub llamada Mombasa que era gestionada por el grupo RetroMania, ¿casualidad? 🙂
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    Estaba algo cansadete y decidí marcharme, tras dejar a mi compi en su coche, que estaba aparcado junto a las oficinas de Inycom, cogí carretera con la idea de parar en Medinacelli y visitar tan precioso pueblo.

    El pueblo efectivamente era precioso, pero corría el aire que daba gusto, apenas llevaba abrigo y algo de frío pasé, pero fue muy bonito experimentar la sensación de visitar la iglesia donde el famoso Cristo de Medinacelli descansa en la penumbra, observando intemperito con un halo indescriptible.
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    Mucha belleza que tornó en cansancio cuando me di cuenta de la paliza que llevaba encima de mi cuerpo. Decidí terminar mi viaje regresando a mi dulce hogar en Vallecas.

    ¿Por qué nos llama el destino?, sencillamente porque el libre albedrío nos permite elegir, pero por fortuna nuestros anhelos, deseos y expectativas terminan por cumplirse cuando de verdad lo deseamos. Yo deseaba enormemente amar y ser amado, pero una experiencia previa bastante negativa me había convertido en un soltero consumado, sin ganas de iniciar relación alguna, y en esas circunstancias nadie habría pensado que este extraño puente podía tener una cita nuevamente…